CCC 1704
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender el orden de las cosas establecido por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección en la búsqueda y el amor de la verdad y del bien (cf GS 15, 2).
Leer el capítulo completo 1. La Dignidad de la Persona Humana ¶1700–1876