CCC 1784
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
La educación de la conciencia es una tarea de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.
Leer el capítulo completo 1. La Dignidad de la Persona Humana ¶1700–1876
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- ¶1784 Preguntas(No estar de acuerdo con la Iglesia)