CCC 1855
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
El pecado mortal destruye la caridad en el corazón del hombre por una infracción grave de la ley de Dios; aparta al hombre de Dios, que es su fin último y su bienaventuranza, prefiriendo un bien inferior. El pecado venial deja subsistir la caridad, aunque la ofende y la hiere.
Leer el capítulo completo 1. La Dignidad de la Persona Humana ¶1700–1876