CCC 1998
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
Esta vocación a la vida eterna es sobrenatural. Depende enteramente de la iniciativa gratuita de Dios, porque sólo Él puede revelarse y darse a sí mismo. Sobrepasa las capacidades de la inteligencia y las fuerzas de la voluntad humana, como las de toda creatura (cf 1 Co 2, 7-9)
Leer el capítulo completo 3. La Salvación de Dios: La Ley y la Gracia ¶1949–2051