CCC 2016
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
Los hijos de la Santa Madre Iglesia esperan justamente la gracia de la perseverancia final y de la recompensa de Dios, su Padre, por las obras buenas realizadas con su gracia en comunión con Jesús (cf Concilio de Trento: DS 1576). Siguiendo la misma norma de vida, los creyentes comparten la “bienaventurada esperanza” de aquellos a los que la misericordia divina congrega en la “Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, [...] que baja del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo” (Ap 21, 2).
Leer el capítulo completo 3. La Salvación de Dios: La Ley y la Gracia ¶1949–2051
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- ¶2016 Preguntas(Qué hacer con la vida)