CCC 2126

Con frecuencia el ateísmo se funda en una concepción falsa de la autonomía humana, llevada hasta el rechazo de toda dependencia respecto a Dios (GS 20, 1). Sin embargo, “el reconocimiento de Dios no se opone en ningún modo a la dignidad del hombre, ya que esta dignidad se funda y se perfecciona en el mismo Dios” (GS 21, 3). “La Iglesia sabe muy bien que su mensaje conecta con los deseos más profundos del corazón humano” (GS 21, 7).

Leer el capítulo completo 1. «Amarás al Señor Tu Dios con Todo Tu Corazón, con Toda Tu Alma y con Todas Tus Fuerzas» ¶2083–2195

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