Resumen CCC 630
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Durante el tiempo que Cristo permaneció en el sepulcro su Persona divina continuó asumiendo tanto su alma como su cuerpo, separados sin embargo entre sí por causa de la muerte. Por eso el cuerpo muerto de Cristo "no conoció la corrupción" (Hch 13,37).
Leer el capítulo completo 2. Creo en Jesucristo, Hijo Único de Dios ¶422–682