CCC 821
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
Para responder adecuadamente a este llamamiento se exige:
— una renovación permanente de la Iglesia en una fidelidad mayor a su vocación. Esta renovación es el alma del movimiento hacia la unidad (UR 6); — la conversión del corazón para "llevar una vida más pura, según el Evangelio" (cf. UR 7), porque la infidelidad de los miembros al don de Cristo es la causa de las divisiones; — la oración en común, porque "esta conversión del corazón y santidad de vida, junto con las oraciones privadas y públicas por la unidad de los cristianos, deben considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico, y pueden llamarse con razón ecumenismo espiritual" (UR 8); — el fraterno conocimiento recíproco (cf. UR 9); — la formación ecuménica de los fieles y especialmente de los sacerdotes (cf UR 10); — el diálogo entre los teólogos y los encuentros entre los cristianos de diferentes Iglesias y comunidades (cf UR 4, 9, 11); — la colaboración entre cristianos en los diferentes campos de servicio a los hombres (cf UR 12).
Leer el capítulo completo 3. Creo en el Espíritu Santo ¶683–1065
Citado en 1
- ¶821 Preguntas(La división de los cristianos)