CCC 829
© Libreria Editrice Vaticana Fuente: vatican.va
"La Iglesia en la Santísima Virgen llegó ya a la perfección, sin mancha ni arruga. En cambio, los creyentes se esfuerzan todavía en vencer el pecado para crecer en la santidad. Por eso dirigen sus ojos a María" (LG 65): en ella, la Iglesia es ya enteramente santa.
Leer el capítulo completo 3. Creo en el Espíritu Santo ¶683–1065