Deuteronomio 3
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Derrota del rey Og
1 Tomando otro rumbo subimos camino de Basan. Mas salió contra nosotros Og, rey de Basan, él y todo su pueblo, a dar batalla en Edreí ss. Véase Números 21, 31-35. Sobre Basan véase Números 21, 33 y nota 2 Entonces me dijo Yahvé: ‘No le temas, pues le he entregado en tus manos, tanto a él como a su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón.’ Antes de que de hecho alcanzasen el triunfo, ya lo tenían, porque Dios se lo daba. Es ésta una figura de la gracia. Por, los méritos de Cristo se nos ha dado la fuente de todas las gracias. Hace falta ahora que las aprovechemos mediante la fe y los sacramentos. Ya en posesión de la gracia santificante, participación de la misma vida divina, es preciso que tomemos conciencia de ella, que conozcamos nuestra grandeza de cristianos, como decía León Magno, y vivamos de acuerdo con ella. Cf. Romanos 6, 3 ss 3 Y Yahvé nuestro Dios entregó en vuestra mano también a Og, rey de Basan, y a todo su pueblo; y lo derrotamos sin que nadie le quedase con vida 4 Conquistarnos entonces todas sus ciudades; no hubo ciudad que no les quitásemos: sesenta ciudades, toda la región de Argob, el reino de Og en Basan 5 Todas estas eran ciudades fortificadas, con muy altas murallas, con puertas y cerrojos; sin contar las ciudades sin muros, que eran muy numerosas 6 Las consagramos al exterminio, como habíamos hecho con Sehón, rey de Hesbón, acabando completamente con cada ciudad, hombres, mujeres y niños 7 Para nosotros tomamos por botín todo el ganado y los despojos de las ciudades 8 Con lo que tomamos en aquel tiempo a los dos reyes amorreos, el país de la otra parte del Jordán, desde el torrente Arnón hasta el monte Hermón: El Hermón (Antilibano), llamado también Sirión (Salmo 28, 6) o Sanir (Cantar de los Cantares 4, 8). es el límite septentrional de Transjordania, el Arnón el límite sur 9 —los sidonios llaman al Hermón Sirión, y los amorreos lo llaman Sanir— 10 todas las ciudades de la llanura, todo Galaad y todo Basan hasta Salea y Edreí, ciudades de Og en Basan 11 Pues sólo Og, rey de Basan, había quedado del resto de los gigantes. He aquí su cama, cama de hierro, ¿no está todavía en Rabbat de los amonitas? Su longitud es de nueve codos y su ancho de cuatro codos, según el codo ordinario Cama: otros traducen sepulcro, o sarcófago. Las medidas son, si tomamos el codo ordinario, de 4,05 por 1,80 metros. No son de extraordinario tamaño estos sepulcros, cuyo nombre científico es “dolmen” (plural “dólmenes”). El P. Fernández, quien vio muchos de ellos en Transjordania, antiguo territorio de Og y de los gigantes, llamados Refaím (cf. Génesis 14, 5; Deuteronomio 2, 10), describe su forma más común de esta manera: “Consiste en cuatro grandes lastras de piedra colocadas verticalmente y dispuestas de modo que formen una especie de caja rectangular, cubierta con otra grande piedra; los intersticios se cerraban con piedras pequeñas... La piedra que sirvió de puerta, y que era al mismo tiempo uno de los cuatro lados de la caja, se ve ordinariamente yacente en el suelo” (Flor. Bibl. XII, 24 s.). Rabbat, capital de los amonitas. En tiempo helenístico se llamaba Filadelfia; hoy Ammán, capital de Transjordania