Eclesiástico 22
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
¿Cómo tratar al necio?
1 Con piedras llenas de lodo es apedreado el perezoso, y todos hablarán de él con desprecio Apedreado: en griego y hebreo: comparado. Igual confusión entre ambos verbos hay en el versículo 2 2 Le tiran boñigas de buey, y todos los que le tocan sacuden las manos 3 Afrenta del padre es el hijo mal criado; y la hija será poco estimada 4 La hija prudente es una herencia para su esposo; mas la que acarrea desdoro es el oprobio de su padre 5 La descocada deshonra al padre y al marido; en nada es inferior a los malvados; será vilipendiada de uno y otro 6 Un discurso fuera de tiempo es música en un duelo; mas el azote y la instrucción, en toda ocasión son sabiduría Un discurso fuera de tiempo es música en un duelo: “Por eso dice San Jerónimo, dejando las artes de la retórica y las pueriles ambiciones de aplausos, me acojo a la Sagrada Escritura, donde está la verdadera medicina de nuestras llagas y los seguros remedios de nuestros dolores; donde la madre recibe devuelto a su único hijo resucitado del féretro (Lucas 7, 12-15); donde a la muchedumbre fue dicho: «La doncella no está muerta sino sólo dormida», y Lázaro, de cuatro días difunto, a la voz del Señor, salió del sepulcro” (A Juliano). El azote y la instrucción son sabiduría. Vemos que el castigo corporal suele ser necesario en la educación de los hijos. Cf. 30, 1; Proverbios 22, 15; 23, 13; 29, 15 7 Quien pretende amaestrar a un tonto, es como el que quiere reunir con engrudo los pedazos de un tiesto 8 Quien cuenta una cosa al que no escucha, hace como el que quiere despertar de su letargo al que duerme 9 Habla con un dormido quien discurre de la sabiduría con un necio, y al fin del discurso dice: ¿Quién es éste? ¿Quién es éste? Es decir, mostrará que no se ha enterado de nada 10 Llora tú por el muerto, porque le faltó la luz; y llora por el fatuo, porque le falta el seso 11 Llora, empero, poco por un muerto, pues ya goza de reposo Entre estos consejos llenos de sabia experiencia, y aún de sabrosa ironía, Dios nos da aquí un pensamiento de gran consuelo ante la muerte de los que amamos: Sin perjuicio de rogar por ellos, hemos de creer que reposan, y no ponernos a cavilar sobre los juicios de la divina Misericordia. “Las lágrimas se evaporan; las flores se marchitan; la oración va a Dios” (San Agustín). Cf. la oración litúrgica: Réquiem aeternam 12 Porque la pésima vida del impío fatuo, es peor que la muerte 13 Siete días dura el llanto por un muerto; pero el llanto por el fatuo e impío ha de durar mientras vivan 14 Con el necio no hables mucho, y no te acompañes con el insensato 15 Guárdate de él para no tener inquietudes, y a fin de que no te manche su pecado 16 Desvíate de él, y tendrás sosiego, y no recibirás tedio por su necedad 17 ¿Qué otra cosa se nombrará que sea más pesada que el plomo, a no ser el tonto? 18 Más fácil es cargar sobre sí arena, sal, y barras de hierro, que con un imprudente, un fatuo o un impío Imprudente, fatuo, insensato, loco, necio, tonto, etc. son sinónimos de impío, malo, pecador