Ester 1
Las ediciones de aquí ordenan este libro de manera distinta, así que un mismo número de capítulo y versículo designa un texto distinto en cada una.
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Convite del rey Asuero
El sueño de Mardoqueo
1a El año segundo del reinado del muy grande Artajerjes, el primer día del mes de Nisán, tuvo un sueño Mardoqueo, hijo de Jaír, hijo de Semeí, hijo de Cis, de la tribu de Benjamín ss. En vez de Artajerjes léase siempre Jerjes (véase 1, 1 y nota) 1b Era judío y habitaba en la ciudad de Susa; era asimismo poderoso y uno de los primeros de la corte del rey Pertenecía al número de los cautivos que Nabucodonosor, rey de Babilonia, había trasportado de Jerusalén con Jeconías, rey de Judá Véase 2, 6 y IV Reyes 24, 6 y 15. Estos cautivos habían quedado en Babilonia y sus provincias aun después de los 70 años del cautiverio. (Cf. 3, 8 y nota.) 1c He aquí su sueño: Le pareció que sentía voces y alborotos y truenos y terremotos y turbación sobre la tierra; Son bastante frecuentes en la Sagrada Biblia los sueños proféticos, como los que del rey Nabucodonosor refiere el profeta Daniel (caps. 2 y 4) o aquellos en que Dios manifiesta su voluntad, como a San José, a los Reyes Magos, a San Pablo, etc. El profeta Joel (2, 28) anuncia que en los últimos tiempos los ancianos tendrán sueños enviados por Dios. Cf. 10, 5 ss 1d y vio a dos grandes dragones dispuestos a combatir uno contra otro 1e Oyendo su grito se alborotaron todas las naciones para hacer la guerra contra la nación de los justos La nación de los justos: el pueblo judío, el único que ejercía el culto del verdadero Dios. Véase 10, 10; Sabiduría 10, 15 y 17, 2 1f Fue aquel día un día de tinieblas, de peligros, de tribulación y de angustias, y reinaba grande temor sobre la tierra Cf. Joel 2, 2; Sofonías 1, 15; Mateo 24, 29 1g Se conturbó la nación de los justos, temerosa de los desastres, y considerándose destinada a la muerte 1h Clamaron a Dios, y a su clamor una fuentecilla creció hasta hacerse un grandísimo río, qué llegó a ser una enorme masa de aguas 1i Apareció entonces la luz y el sol; y los humildes fueron ensalzados y devoraron a los grandes 1k Cuando Mardoqueo tuvo esta visión, se levantó de la cama y se puso a pensar qué cosa Dios quería hacer; y la llevaba grabada en su mente, deseoso de saber su significación. Estaba entonces Mardoqueo en el palacio del rey con Bagata y Tara, eunucos del rey, los cuales eran porteros del palacio Se enteró de los planes de ellos y después de averiguar bien sus designios, entendió que atentaban contra la vida del rey Artajerjes, y dio de ello noticia al rey; el cual hizo el proceso a ambos, y habiendo ellos confesado, mandó conducirlos a la muerte El rey hizo escribir en los anales lo sucedido; e igualmente lo puso por escrito Mardoqueo, para conservar su memoria También el rey le mandó que se quedase en la corte real, después de haberle recompensado por la denuncia Pero Amán, hijo de Amadati, bugeo, gozaba de gran favor con el rey, y quiso perder a Mardoqueo y a su pueblo, a causa de los dos eunucos del rey que habían sido ajusticiados. En los anales: Esto es lo que leyó el rey, según vemos en 6 , 1 ss. Lo puso por escrito Mardoqueo: De aquí que muchos, siguiendo a San Clemente de Alejandría, vean en Mardoqueo al principal autor del presente libro, si bien hay pasajes que revelan un autor posterior (cf. 9 , 22-10, 1). Generalmente se cree que fue completado por Esdras, a quien San Agustín miraba como único autor Tal vez frustrase Amán la gratificación, pues según 6, 3 Mardoqueo no recibía nada 1 En tiempo de Asuero —ese Asuero reinó desde la India hasta la Etiopía sobre ciento veinte y siete provincias—, A manera de prólogo debe leerse aquí capítulo 11, 2 al 12, 6 (el sueño de Mardoqueo y otros hechos anteriores a este relato). Asuero, en hebreo Achaschverosch, corresponde al nombre persa Kschayarscha, que los griegos pronunciaban Xerxes. Se trata de Jerjes I, hijo de Darío, hijo de Histaspes (485-465 a. C.). La versión de los Setenta pone constantemente Artajerjes 2 en aquel tiempo en que el rey Asuero se sentaba sobre su trono real en Susa, la capital, Susa, capital de la provincia Susiana, ubicada en la parte sudoeste de Persia, donde los reyes persas tenían una de sus residencias. Es célebre por el descubrimiento de la estela de Hammurabi (código antiquísimo de los tiempos de Abrahán) 3 el año tercero de su reinado, dio un festín a todos sus príncipes y ministros, estando en su presencia también (los jefes) del ejército de los persas y de los medos, y los grandes y gobernadores de las provincias 4 Con esta ocasión hizo delante de ellos ostentación de la riqueza y magnificencia de su reino y del pomposo esplendor de su grandeza, durante mucho tiempo, (a saber), durante ciento ochenta días Como se ve no fue una demostración de amor a su pueblo, sino un acto de gran vanidad y dispendio 5 Pasados estos días, el rey dio a todo el pueblo, a grandes y chicos que se hallaban en Susa, la capital, un festín en el patio del jardín del palacio real 6 Había toldos blancos, verdes y azules, sujetos con cordones de lino fino y de púrpura a anillos de plata y a columnas de mármol. Divanes de oro y de plata descansaban sobre un pavimento de pórfido, de mármol blanco, nácar y mármol negro Mármol blanco: San Jerónimo vierte: mármol de Paros. Paros es una isla del Mar Egeo, surtidora del mármol más hermoso 7 Se servían las bebidas en vasos de oro, de variadas formas, y el vino real en abundancia como correspondía a la liberalidad del rey 8 Según la orden del rey cada uno bebía sin que nadie le obligase, pues el rey había mandado a todos los intendentes de su casa que actuaran conforme al gusto de cada uno Se refiere a la bárbara costumbre de obligar a los convidados a beber cierta cantidad, causando así embriaguez y excesos morales 9 También la reina Vasti dio un festín a las mujeres en el palacio real del rey AsueroConflicto entre el rey y la reina
10 El día séptimo, el rey cuyo corazón estaba alegre a causa del vino, mandó a Mehumán, Biztá, Harboná, Bigtá, Abagtá, Setar y Carcas, los siete eunucos que servían delante del rey Asuero, 11 que condujesen a su presencia a la reina Vasti, con la diadema real, para mostrar a la gente y a los grandes su belleza, pues era de extremada belleza 12 La reina Vasti, empero, desacató la orden que el rey había mandado por medio de los eunucos, por lo cual el rey se irritó mucho y se encendió en él su cólera Vasti observa la costumbre persa, según la cual las mujeres no participaban en los banquetes públicos de los hombres. Sentía ella instintivamente la degradación que consiste en hacer de la mujer un objeto de exhibición para hombres. Vasti se levantará en el día del Juicio para acusar a tantas “reinas de belleza” que sin el menor recato se exhiben en las playas y en las fiestas populares. Cf. Lucas 11, 31 s 13 Entonces el rey consultó a los sabios, conocedores de las costumbres, porque así respetaba el rey a todos los conocedores de la ley y del derecho 14 Los más allegados a él eran Carsená, Setar, Admata, Tarsís, Meres, Marsená y Memucán, siete príncipes de Persia y Media, que veían la cara del rey y ocupaban el primer rango en el reino 15 (Les preguntó:) “Según la ley, ¿qué se debe hacer con la reina Vasti, por no haber obedecido la orden del rey Asuero enviada por medio de los eunucos?” 16 Respondió Memucán, delante del rey y los príncipes: “La reina Vasti no, sólo ha ofendido al rey, sino a todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero ss. Consejos que, bajo la apariencia de sabiduría, sólo buscan adular los caprichos del despótico rey. Veremos cómo Dios se valdrá de esto para su designio de salvar al pueblo escogido 17 Porque lo hecho por la reina llegará a oídos de todas las mujeres; por lo cual éstas menospreciarán a sus maridos, diciendo: “El rey Asuero mandó que presentasen delante de él a la reina Vasti, y ella no fue 18 Desde hoy las princesas de Persia y Media, tan pronto como sepan este ejemplo de la reina, dirán (lo mismo) a todos los príncipes del rey; de donde resultarán muchos desprecios y mucha indignación 19 Si al rey le agrada, promúlguese un edicto real de su parte, y escríbase entre las leyes de los persas y medos, para que no haya más transgresiones: “Que Vasti no aparezca más ante el rey Asuero; y en cuanto a su dignidad real, otórguela el rey a otra que sea mejor que ella 20 El edicto que el rey va a promulgar será conocido en todo su reino, por grande que sea, y todas las mujeres respetarán a sus maridos, desde el más grande hasta el más pequeño.” 21 Este consejo pareció bien al rey y a los príncipes; e hizo el rey conforme al parecer de Memucán 22 Envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia en la escritura correspondiente y a cada pueblo en su lengua, (ordenando) que todo marido había de ser señor en su casa, y que esto se publicase en el lenguaje de cada pueblo. Envió cartas: Sabido es que el servicio postal organizado es de origen persa: Cf. 3, 13; 8, 10, etcéteraCitado en 3
- Este capítulo Caritas In Veritate(§29)
- v. 3 Summa (EN)(II-II 112.1)
- v. 4 Summa (EN)(II-II 112.1)