Ezequiel 12
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Ezequiel profetiza la fuga del rey
1 Me fue dirigida la palabra de Yahvé en estos términos: Por medio de acciones simbólicas se anuncian en este capítulo la huida del rey Sedecías y las angustias de la ciudad sitiada 2 “Hijo de hombre, tú habitas en medio de una casa de rebeldes, que tienen ojos para ver, y no ven; oídos para oír y no oyen; porque son una casa rebelde Tienen ojos para ver, y no ven: Jesús repite este reproche más de una vez en el Evangelio, por ejemplo en Mateo 13, 13 ss., donde explica por qué habla a la gente en parábolas “pues viendo no ven, y oyendo no oyen ni comprenden”. Y citando la profecía de Isaías (6, 9 s.) sigue diciendo: “Para ellos se cumple esta profecía de Isaías: Oiréis pero no comprenderéis, veréis y no conoceréis; porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, y sus oídos oyen mal, y cierran los ojos, de miedo que vean con sus ojos, y oigan con sus oídos, y comprendan con su corazón y se conviertan y Yo los sane.” Cf. Jeremías 5, 21; Marcos 8, 18: Juan 12, 39 ss 3 Tú, pues, hijo de hombre, prepárate bagaje de cautiverio, y sal al cautiverio, en pleno día, viéndolo ellos. Trasládate de tu lugar a otro lugar ante sus ojos; tal vez comprendan, pues son casa rebelde 4 Sacarás tu bagaje, como bagaje de cautiverio, en pleno día, delante de sus ojos, y saldrás por la tarde a vista de ellos como uno que va al cautiverio, ss. Véase versículo 10 ss. El rey escapará al anochecer, pero no por la puerta, sino que, así como el profeta, saldrá de noche por una brecha del muro, con un disfraz, ante la inminencia de la catástrofe final. Efectivamente así lo hizo Sedecías, como lo. vemos en IV Reyes 25, 4; Jeremías 39, 4; 52, 7 ss 5 haciendo, en presencia de ellos, una abertura en la pared por la cual sacarás (el bagaje) 6 Ante su vista te lo echarás al hombro, y lo llevarás de noche, cubierta tu cara para no ver la tierra; pues te he puesto como señal para la casa de Israel.” 7 Yo hice así, como se me había mandado. Saqué en pleno día mi bagaje, como bagaje de cautiverio; por la tarde hice con la mano un agujero en la pared, y de noche saqué (el bagaje) y alzándolo a la vista de ellos lo eché al hombro: 8 Y recibí por la mañana esta palabra de Yahvé: 9 “Hijo de hombre, ¿no te han preguntado los de la casa de Israel, esta casa rebelde: «¿Qué estás haciendo?» 10 Dile: Así habla Yahvé, el Señor: Este oráculo es para el príncipe que está en Jerusalén, y para toda la casa de Israel que habita en medio de ella 11 Dirás: Yo os sirvo de señal. Como yo he hecho, así se hará con ellos; al destierro, al cautiverio irán 12 El príncipe que está en medio de ellos se echará (su bagaje) al hombro, siendo de noche, y partirá; le harán un agujero en la pared para sacarlo por allí; y se cubrirá el rostro para que no vea con sus ojos la tierra 13 Mas Yo extenderé sobre él mi red, y quedará preso en mi lazo, y le haré llevar a Babilonia, tierra de los caldeos; pero no la verá, y allí morirá No la verá: Sedecías será llevado a Babilonia, pero no verá ese país porque le sacarán antes los ojos (IV Reyes 25, 7; Jeremías 52, 11) 14 Y a todos los de su servicio, sus auxiliares y sus soldados todos los esparciré a todo viento y desenvainaré la espada en pos de ellos 15 Y conocerán que Yo soy Yahvé, cuando los haya dispersado entre las naciones y diseminado en los países 16 Pero preservaré a algunos de ellos de la espada, del hambre y de la peste, a fin de que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde llegaren. Y conocerán que Yo soy Yahvé.” Los dispersos entre las gentes darán testimonio de la justicia del Señor para que todos los pueblos conozcan que hay un Dios que castiga a los malvados. Sobre estos dispersos de Judá cf. 6, 8. Jeremías indica que algunos volvieron muy pronto (Jeremías 40, 7 y 12). No debe confundírselos con los mencionados en 28, 25 y en otros muchos textos alusivos a todas las tribus de Jacob 17 Y recibí de Yahvé esta palabra: 18 “Hijo de hombre, come tu pan con temor y bebe tu agua con temblor y angustia Ezequiel, hecho señal y presagio para su pueblo, como otras veces (versículo 11), debe hacer lo que todos tendrán que hacer pronto, mal que les pese (versículo 19). Temblor y angustia: Trágico lenguaje en boca del Dios de paz. Muchas expresiones así tiene Él que repetir en los Profetas (cf. Isaías 1, 4 ss., etc.), y siempre a causa de su amor dolorido por el fracaso del hombre. Porque, si bien miramos, desde Eva y Adán, hasta el diluvio y la torre de Babel; desde Israel hasta hoy, ¡cuántos fracasos humanos! Y así será hasta el fin (cf. Lucas 18, 8 y nota); hasta el Anticristo y Armagedón (II Tesalonicenses 2, 3 ss.; Apocalipsis 16, 16; 17, 14; 19, 19); hasta la rebelión final de Gog y Magog (Apocalipsis 20, 7 ss.). He aquí un examen de Conciencia histórico-bíblico que la humanidad habría de hacer, en vez de buscar sus pasadas glorias como pábulo a la soberbia que se cohonesta con ser colectiva, pues el mundo la mira como virtud y ni siquiera piensa en exclamar, como Israel en sus momentos de lucidez: Bien está que nos hayas humillado, Señor, porque pecaron nuestros padres (cf. 20, 27), y nosotros también (cf. Salmo 89, 15; 118, 71; Daniel 9, 5 ss., etc.). Véase el tremendo capítulo siguiente sobre los falsos profetas 19 Y di al pueblo del país: Así habla Yahvé, el Señor, respecto de los habitantes de Jerusalén y de la tierra de Israel: Comerán su pan con angustia, y con espanto beberán su agua; porque la tierra será despojada de cuanto contiene, a causa de las injusticias de todos sus habitantes Al pueblo del país: los cautivos que instigados por profetas mentirosos (capítulo 13) viven en falsa seguridad, creyendo que la Ciudad Santa no puede caer en manos de los enemigos, y soñando con un próximo regreso al país de sus padres. El profeta está encargado de manifestarles y mostrarles la tremenda realidad. Cf. 22, 29 20 Serán asoladas las ciudades pobladas, y el país se convertirá en desierto; y conoceréis que Yo soy Yahvé.”