Génesis 5
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
El linaje de Set
1 Este es el libro de los descendientes de Adán. El día en que Dios creó a Adán, lo hizo a imagen de Dios Adán, como padre del género humano según la carne, es figura o tipo de Cristo, el restaurador del género humano en sentido espiritual. Cf. Romanos 5, 12 ss.; I Corintios 15, 21 s. y 45-47; Efesios 1, 10 2 Los creó varón y mujer y los bendijo: y los llamó “hombre” en el día de su creación 3 Tenía Adán ciento treinta años cuando engendró un hijo a su semejanza, según su imagen, al cual puso por nombre Set 4 Fueron los días de Adán, después de engendrar a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas 5 Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años, y murió “La longevidad de los patriarcas” es un problema no explicado aún suficientemente, porque conocemos muy poco los antiguos sistemas cronológicos. Sabemos, p. ej., que los babilonios adjudicaban a sus primeros reyes muchos más años que la Biblia a los patriarcas, p. ej., a Enmeduranna, rey de Sipar, 72.000 años, según otra versión, 21.000. Mas ante todo hay que tomar en cuenta que, antes del diluvio, las condiciones de vida eran diversas de las actuales, y que en la tradición del texto de este capítulo hay muchas diferencias entre el hebreo, el samaritano, el de los Setenta y de la Vulgata, lo que prueba que no tenemos seguridad sobre el valor exacto de los números. Entre los modernos muchos invocan el carácter simbólico de los números, muy usado en la Antigüedad, otros recurren a la posibilidad de lagunas en esta genealogía, dando al verbo “engendrar” el significado de varias generaciones, como sucede también en la genealogía de Cristo. Cf. Mt. 1, 1 ss y nota. Interesante es el modo como San Jerónimo explica la longevidad de los patriarcas: “Luego que la serpiente antigua, enredado ya el primer morador del paraíso en lazos de víboras, lo arrojara a estas tierra, trocada la eternidad en mortalidad, la sentencia divina dilató la vida del hombre, como una segunda inmortalidad, por espacio de novecientos y más años. Después, al recrudecer poco a poco el pecado, la impiedad de los gigantes provocó el naufragio universal del mundo. Entonces, limpiado el mundo, por decirlo así, como por un bautismo, la vida del hombre se redujo a más corto término” (Ep. ad Paulam). Véase Salmo 89, 10 6 Set tenía ciento cinco años cuando engendró a Enós 7 Y vivió Set, después de engendrar a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas 8 Y fueron todos los días de Set novecientos doce años, y murió 9 Enós tenía noventa años cuando engendró a Cainán 10 Vivió Enós, después de engendrar a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas 11 Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años, y murió 12 Cainán tenía setenta años cuando engendró a Mahalalel 13 Vivió Cainán, después de haber engendrado a Mahalalel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas 14 Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años, y murió 15 Mahalalel tenía sesenta y cinco años, cuando engendró a Yared 16 Vivió Mahalalel, después de engendrar a Yared, ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas 17 Y fueron todos los días de Mahalalel ochocientos noventa y cinco años, y murió 18 Yared tenía ciento sesenta y dos años cuando engendró a Enoc 19 Vivió Yared, después de engendrar a Enoc, ochocientos años y engendró hijos e hijas 20 Y fueron todos los días de Yared novecientos sesenta y dos años, y murió 21 Enoc tenía sesenta y cinco años cuando engendró a Matusalén 22 Anduvo Enoc con Dios, (viviendo) después de engendrar a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas 23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años 24 Enoc anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó Del patriarca Enoc, que desapareció sin haber visto la muerte, dice la Sagrada Escritura en otro lugar: “Enoc agradó a Dios y fue trasladado al paraíso para predicar a los pueblos la penitencia” (Eclesiástico 44, 16, Vulgata; cf. 49, 16). En la carta de San Judas (14-15) leemos que el patriarca Enoc anunció a los impíos el castigo, y San Pablo lo alaba como ejemplo de fe (Hebreos 11, 5). Muchos Padres sostienen que Enoc ha de venir por segunda vez, como Elías, para combatir al Anticristo, y la exégesis tradicional toma a Enoc y a Elías por los dos testigos de Apocalipsis 11, 3, ss. Hay un libro que lleva el nombre de Enoc, pero por ser apócrifo no ha sido recibido como canónico, aunque gozaba de mucho prestigio en la era patrística 25 Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando engendró a Lamec 26 Vivió Matusalén, después de engendrar a Lamec, setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas 27 Y fueron todos los días de Matusalén novecientos sesenta y nueve años, y murió 28 Lamec tenía ciento ochenta y dos años, cuando engendró un hijo, 29 al cual puso por nombre Noé, diciendo: Este nos consolará de nuestras fatigas y del trabajo de nuestras manos, causado por la tierra que maldijo Yahvé Alusión al nombre de “Noé”, que significa consuelo o consolador 30 Vivió Lamec, después de engendrar a Noé, quinientos noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas 31 Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y siete años, y murió 32 Noé tenía quinientos años, cuando engendró a Sem, Cam y Jafet.
Citado en 15
- Este capítulo Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(428)
- v. 1 CCC(¶2331
¶2335) Evangelium Vitae(§43)Familiaris Consortio(§28)Mulieris Dignitatem(§29) - v. 2 CCC(¶2331)Evangelium Vitae(§43)Familiaris Consortio(§28)
- v. 3 Evangelium Vitae(§43)Familiaris Consortio(§28)
- v. 5 Summa (EN)(II-II 164.1)
- v. 10 Amoris Laetitia(§11)
- v. 15 Evangelium Vitae(§44)
- v. 24 CCC(¶2569)