1He aquí los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón,2 Dan, José, Benjamín, Neftalí, Gad y Aser
Descendientes de Judá
3 Hijos de Judá: Er, Onán y Selá. Estos tres le nacieron de la hija de Súa, la cananea. Er, primogénito de Judá, era malo a los ojos de Yahvé, que le quitó la vidas. Véase Génesis capítulo 38. “Las tribus de Israel aparecen enumeradas según la importancia de su misión histórica y según su posición en la tierra de promisión. En las genealogías de cada tribu el autor no procede sistemáticamente ni pretende ser completo, antes bien, se contenta con reproducir las listas genealógicas o fragmentos de las mismas en cuanto pudo encontrarlas en las familias después del cautiverio. Debido a que la mayor parte de estas familias pertenecían a las tribus de Judá, Benjamín y Leví, son sus genealogías las que ofrecen menos lagunas” (Crampón)4 Tamar, nuera de Judá, le dio Fares y Zara. Todos los hijos de Judá fueron cinco5 Hijos de Fares: Hesrón y Hamul6 Hijos de Zara: Zimrí, Etán, Hernán, Calcol y Dará. En total, cinco7 Hijos de Carmí: Acar, que perturbó a Israel por cuanto pecó contra el anatemaAcar se llama en el correspondiente capítulo de Josué (7, 1). Acán. Su pecado consistió en apoderarse de cosas consagradas al Señor como anatema8 Hijo de Etán: Azarías9 Hijos que le nacieron a Hesrón: Jerameel, Ram y CalubaiRam llamado en la Vulgata Aram (Rut 4, 19 y Mateo 1, 3 y 4). Calubai llamado Caleb en versículo 1810 Ram engendró a Aminadab; Aminadab engendró a Naasón, príncipe de los hijos de Judá11 Naasón engendró a Salmá; Salmá engendró a Booz;Salmá es llamado Salmón en Rut 4, 20 y Mateo 1,412 Booz engendró a Obed; Obed engendró a Isaí13 Isaí engendró a Eliab, su primogénito; a Abinadab, el segundo; a Simeá, el tercero;14 a Natanael, el cuarto; a Radai, el quinto;15 a Osem, el sexto; a David, el séptimo16 Las hermanas de ellos fueron Sarvia y Abigail. Hijos de Sarvia: Abisai, Joab y Asael, tres17 Abigail dio a luz a Amasá. El padre de Amasá fue Jéter, ismaelita18 Caleb, hijo de Hesrón, tuvo hijos de Asubá, su mujer, y también de Yeriot. He aquí los hijos de (Asubá): Jéser, Sobab y ArdónLos nombres mencionados en los versículos 18-55 no ocurren en otros documentos, pertenecen, por lo tanto, a las fuentes propias de los Paralipómenos19 Murió Asubá, y Caleb tomó por mujer a Efrata, de la cual le nació Hur20 Hur engendró a Urí, y Urí engendró a Bezalel21 Después llegó Hesrón a la hija de Maquir, padre de Galaad, y la tomó por mujer, teniendo él ya sesenta años; de ella le nació Segub22 Segub engendró a Jaír, el cual tuvo veinte y tres ciudades en la tierra de Galaad23 Y quitó a los gesureos y sirios las villas de Jaír, juntamente con Kenat y sus aldeas; sesenta ciudades. Todos éstos eran hijos de Maquir, padre de Galaad24 Después de la muerte de Hesrón en Caleb-Efrata, Abiá, mujer de Hesrón, dio a luz a Ashur, padre de TecoaDespués de la muerte de Hesrón en Caleb-Efrata: Texto dudoso. Vulgata: Después de la muerte de Hesrón entró Caleb en Efrata. Sobre Caleb y su familia véase 4, 15; Números 13, 7; 14, 6; Josué 14, 6-1425 Los hijos de Jerameel, primogénito de Hesrón, fueron: Ram, el primogénito, y Buná, Orem, Osem y Ahías26 Jerameel tuvo otra mujer, que se llamaba Atará, la cual fue madre de Onam27 Los hijos de Ram, primogénito de Jerameel: Maas, Jamín y Équer28 Los hijos de Onam fueron Samai y Jada; los hijos de Samai: Nadab y Abisur29 La mujer de Abisur se llamaba Abihaíl, la cual dio a luz a Ahbán y a Molid30 Hijos de Nadab: Séled y Apaim. Séled murió sin hijos31 Hijo de Apaim: Isí. Hijo de Isí: Sesán. Hijo de Sesán: Ahlai32 Hijos de Jadá, hermano de Samai: Jéter y Jonatán. Jéter murió sin hijos33 Hijos de Jonatán: Félet y Zaza. Éstos son los hijos de Jerameel34 Sesán no tuvo hijos, sino hijas; y tenía un siervo egipcio que se llamaba Jarhá35 Y dio Sesán una hija suya a Jarhá, su siervo, por mujer, la cual dio a luz a Atai36 Atai engendró a Natán; Natán engendró a Zabad;37 Zabad engendró a Eflal; Eflal engendró a Obed;38 Obed engendró a Jehú; Jehú engendró a Azarías;39 Azarías engendró a Heles; Heles engendró a Elasá:40 Elasá engendró a Sismai; Sismai engendro a Sallum;41 Sallum engendró a Jecamías, y Jecamías engendró a Elisamá42 Hijos de Caleb, hermano de Jerameel: Mesa, su primogénito, el cual fue padre de Cif, y los hijos de Maresá, padre de Hebrón43 Hijos de Hebrón: Coré, Tapúa, Réquem y Sema44 Sema engendró a Ráham, padre de Jorqueam; Réquem engendró a Samai45 Hijo de Samai: Maón; y Maón fue padre de Betsur46 Efá, mujer secundaria de Caleb, dio a luz a Harán, Mosá y Gasés. Harán engendró a Gases47 Hijos de Jahadai: Régem, Jotam, Gesan, Félet, Efá y Sáaf48 Maacá, mujer secundaria de Caleb, dio a luz a Séber y Tirhaná49 Dió a luz también a Sáaf, padre de Madmaná, y a Sevá, padre de Macbená y padre de Gabaá. Hija de Caleb fue Acsá50 Éstos fueron los hijos de Caleb, hijo de Hur, primogénito de Efrata: Sobal, padre de Kiryatyearim;51 Salmá, padre de Betlehem; Haref, padre de Betgader52 Sobal, padre de Kiryatyearim, tuvo estos hijos: Haroé y HasihammenuhotEn vez de los nombres de los hijos, la Vulgata da el sentido etimológico de ellos: Él que veía la mitad de los descansos53 Las familias de Kiryatyearim fueron: los Itreos, los Puteos, los Sumateos y los Misraítas. De ellos salieron los Soratitas y los Estaolitas54 Hijos de Salmá: Betlehem y los Netofateos, Atarot-Bet-Joab y Hasihammanahti, sarateo55 Las familias de los escribas que habitaban en Jabés, fueron los Tirateos, los Simateos y los Sucateos. Éstos son los Cineos, descendientes de Hamat, padre de la casa de Recab.Los Tiroteos, los Simateos, los Sucateos. Vulgata: y moraban en tiendas, cantando y tañendo. Hamat. Vulgata: Calor. Las diferencias entre la Vulgata y el hebreo no son de importancia; se trata solamente de otra forma de traducir las mismas letras hebreas, las que, tomadas en sentido etimológico y no como nombres de localidades y personas, tienen el significado que les da la Vulgata. Los escribas eran los doctores e intérpretes de la Ley y a la vez jurisconsultos. Sobre los Recabitas véase Jeremías 35, 6 ss. y IV Reyes 10, 15 y nota. Se deduce del contexto que el autor no habla de los escribas en general, sino solamente de los recabitas, que llevaban una admirable vida contemplativa. Cf. Jueces 1, 16 y nota