1 Samuel 11
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Victoria de Saúl sobre los ammonitas
1 Subió Nahás ammonita y sitió a Jabés-Galaad. Entonces dijeron todos los hombres de Jabés a Nahás. “Pacta con nosotros y te serviremos.” Jabés-Galaad: ciudad situada en el norte de Transjordania. Parece que los habitantes de Jabés no sabían todavía que había un rey en Israel. De ahí su mensaje a todas las tribus 2 Nahás ammonita les contestó: “Pactaré con vosotros con tal que os saque a todos el ojo derecho, infligiendo así un oprobio a todo Israel.” 3 Le dijeron los ancianos de Jabés: “Concédenos un plazo de siete días, hasta que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel; y si no hay quien venga en nuestro socorro, saldremos a ti.” 4 Llegaron, pues, los mensajeros a Gabaá de Saúl; y cuando contaron esto en oídos del pueblo, alzó todo el pueblo la voz y lloró 5 En ese momento vino Saúl del campo tras los bueyes. Y dijo Saúl: “¿Qué tiene el pueblo que llora?”; y le contaron las palabras de los hombres de Jabés s. Notemos la sencillez de las costumbres: Saúl ya ungido rey, no desdeña seguir arando con sus bueyes, hasta que el Señor le indique su voluntad, lo cual no le impidió salir al combate con celeridad y triunfar en él. Nótese también que la acción heroica de Saúl que se narra a continuación, es atribuida al Espíritu de Dios (versículo 6). Cf. 10, 10 y nota 6 Al oírlas el Espíritu de Dios se apoderó de Saúl; e irritado en gran manera 7 tomó un par de bueyes, los hizo trozos, y envió éstos por manos de mensajeros por todo el territorio de Israel diciendo: “Esto se hará con los bueyes del que no salga en pos de Saúl y Samuel.” Y cayó el terror de Yahvé sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre 8 Cuando los pasó revista en Bésec, se hallaron trescientos mil de los hijos de Israel, y los hombres de Judá eran treinta mil 9 Entonces dijeron a los mensajeros que habían venido: “Así diréis a los hombres de Jabés-Galaad: Mañana en calentando el sol, tendréis socorro.” Fueron, pues, los mensajeros y dieron la noticia a los hombres de Jabés, los cuales se llenaron de gozo; 10 y dijeron (a los ammonitas) : “Mañana nos rendiremos a vosotros, para que hagáis con nosotros como mejor os parezca.” 11 Al día siguiente Saúl dividió el pueblo en tres cuerpos, que a la vigilia de la mañana penetraron en el campamento y derrotaron a los ammonitas hasta que el sol comenzó a calentar. El resto fue disperso, y no quedaron de ellos dos juntos