Jeremías 48

Vaticinio contra Moab

Para Moab: Así dice Yahvé de los ejércitos, el Dios de Israel: “¡Ay de Nebó, que está devastada; confundida y tomada ha sido Kiryataim; Misgab está consternada y abatida Los moabitas se mostraron como enemigos del pueblo judío desde Moisés hasta el tiempo en que habla el profeta. Merecen, pues, la ruina que se les predice en este tremendo oráculo. Los lugares aludidos se encuentran todos al oriente del Mar Muerto. Nebó, aquí nombre de una ciudad, y no del dios Nebo Pasó ya la gloria de Moab; en Hesbón se trama su mal. «¡Venid, exterminémosla para que no sea más nación!» Tú también, Madmén, perecerás, tras ti va la espada Madmén: San Jerónimo traduce según el sentido etimológico: la silenciosa Gritos desde Horonaim, devastación y ruina grande Moab está destruido, lloran sus parvulitos En la cuesta de Luhit se oye llanto, suben llorando, y en la bajada de Horonaim se oyen angustiosos gritos de quebranto «Huid, salvad vuestras vidas, sed como un arbusto en el desierto.» Porque has puesto tu confianza en tus obras y en tus tesoros, también tú serás tomada; y Camos irá al cautiverio, a una con sus sacerdotes y príncipes Camos, dios nacional de los moabitas. Cf. Número 21, 29; Jueces 11, 24; III Reyes 11, 7 Vendrá el devastador a cada ciudad, y ninguna se salvará; será asolado el valle y devastado el altiplano, como lo ha dicho Yahvé El devastador: el rey de los caldeos. Lo mismo en los versículos 15 y 32 Dad alas a Moab para que se escape volando, pues sus ciudades serán un desierto, sin habitantes en ellas Dad alas a Moab, etc.: Vulgata: dad flores a Moab, porque floreciente saldrá. Es preferible el texto masorético porque concuerda mejor con el contexto ¡Maldito aquel que ejecuta la obra de Yahvé negligentemente y maldito el que veda a su espada derramar sangre! Sobre esta condenación de la tibieza véase el apóstrofe a Laodicea (Apocalipsis 3, 14 ss.). Ocioso parece declarar que no ha de verse aquí una doctrina guerrera, sino el celo por las cosas de Dios. En tal sentido dice también Jesús que hemos de odiar a padre y madre para ser sus discípulos (Lucas 14, 26)
Se anuncia el exterminio de Moab
Tranquilo estuvo Moab desde su mocedad, descansando sobre sus heces, no fue trasegado de una vasija a otra, ni marchó al cautiverio, y así ha conservado su gusto y no se ha mudado su aroma El vino nunca trasegado no se depura. Vemos aquí que las pruebas son necesarias para las naciones lo mismo que para los individuos. Véase Isaías 25, 6; Sofonías 1, 12. San Jerónimo observa que Dios quita muchas veces a los pecadores las dulzuras de sus pecados, a fin de que, no habiendo querido conocer a Dios en la prosperidad, lo conozcan en la adversidad. “Cuando el Señor, dice San Agustín, permite o hace que seamos experimentados por las tribulaciones, muestra entonces que es misericordioso.” Por eso, he aquí que vienen días, dice Yahvé, en que le enviaré trasegadores que le trasegarán; que vaciarán sus vasijas y romperán sus tinajas Entonces Moab se avergonzará de Camos, como la casa de Israel se avergonzó de Betel, objeto de su confianza Los males vendrán sobre los moabitas por su idolatría. Confiaban en su dios Camos, así como los israelitas en el becerro que el rey Jeroboam había erigido en Betel (III Reyes 12, 26 ss.) ¿Cómo decís: «Nosotros somos héroes y fuertes para la guerra»? El devastador sube contra Moab y sus ciudades, la flor de su juventud baja para la matanza, dice Yahvé, cuyo Nombre es Yahvé de los ejércitos La ruina de Moab está cerca, y va a venir muy pronto su desastre Lamentadle, todos sus vecinos, y todos los que conocéis su nombre, decid: «¡Cómo se ha quebrado un cetro tan fuerte, un báculo tan magnífico!» Desciende de tu gloria, y siéntate en lo árido, oh hija, habitadora de Dibón; porque el devastador de Moab sube contra ti, para arrasar tus fortificaciones Estáte junto al camino y atalaya, moradora de Aroer, pregunta al que huye y di a la que se escapa: «¿Qué pasa?» Avergonzado está Moab, porque ha sido derrotado. ¡Dad alaridos y gritad! ¡Anunciad en el Arnón que Moab está destruido! Arnón: río principal de Moab que desemboca en el Mar Muerto El juicio ha venido sobre la tierra del Altiplano, sobre Holón, sobre Jasa y sobre Mefaat; sobre Dibón, sobre Nebó y sobre Bet-Diblataim; sobre Kiryataim, sobre Bet Gamul, y sobre Bet Maón; sobre Kiryat, sobre Bosra y sobre todas las ciudades del país de Moab, lejanas y cercanas Ha sido cortado el cuerno de Moab, y su brazo está quebrado, dice Yahvé El cuerno de Moab: El cuerno es símbolo de la fuerza. Cf. el término “cuerno de nuestra salud”, p. ej. en Salmo 17, 3 y en el Benedictus (Lucas 1, 69). De ahí que también se use para expresar el socorro que nos viene de Dios Embriagadle, pues se alzó contra Yahvé. ¡Revuélquese Moab en su mismo vómito, y sea objeto de mofa también él! Los moabitas han de beber el cáliz de la ira de Dios, hasta que embriagados con ella vomiten y sean el escarnio de otros pueblos. Véase Isaías 51, 17 ss ¿Pues no fue Israel objeto de burla para ti? ¿Fue acaso hallado entre los ladrones? pues cuantas veces hablaste de él y meneaste la cabeza Dios defiende no sólo la suerte de Israel sino también su honor, y se constituirá en vengador de su pueblo. Véase Joel capítulo 3 Dejad las ciudades y vivid en los peñascos, habitantes de Moab, sed como la paloma que hace su nido sobre el borde de la cueva Hemos oído hablar de la soberbia de Moab que es muy orgulloso, de su altanería, arrogancia, presunción y altivez de su corazón Yo conozco su saña, dice Yahvé, sus vanas jactancias, sus obras falaces Dios se complace en humillar ese espíritu de suficiencia humana, que entre los paganos pasaba por virtud y heroísmo. Es éste un constante contraste entre la Biblia y el mundo, que explica, sin duda, en buena parte, el olvido de las Sagradas Escrituras
Elegía sobre Moab
Por eso doy alaridos por Moab, me lamento por Moab entero; son llorados los hombres de Kir-Heres Empieza aquí una elegía sobre la ruina de Moab que termina con una profecía acerca de su restauración (versículo 47). Kir-Heres: Vulgata: Muro de ladrillos. La Vulgata traduce así lo que significa el nombre de la ciudad de Kirheres o Kirharéset, llamada también Kir Moab, hoy día El Kerak. Véase versículo 36; Isaías 15, 1; 16, 7 Más que a Jaser te lloraré a ti, oh vid de Sibmá: tus sarmientos pasaron más allá del mar, se extendieron hasta el mar de Jaser; sobre tu cosecha y tu vendimia se precipitó el devastador Se ha retirado la alegría y el júbilo del campo feraz, y de la tierra de Moab; Yo he quitado a los lagares el vino; no se los pisa más con gritos de alegría, porque los gritos ya no son gritos de alegría Campo feraz: Vulgata Carmelo. No se trata del monte Carmelo, que está en el noroeste de Palestina, sino de los campos fértiles, que en hebreo tienen el nombre de Carmelo. Cf. Isaías 10, 18; 16, 10. Gritos de alegría, en hebreo hedad. Sobre el sentido de esta palabra véase Isaías 16, 9 y nota. Cf. 25, 30 Desde Hesbón hasta Elealé se oyen gemidos, hasta Jasa llegan sus alaridos, desde Zoar hasta Horonaim y Eglat-Selisiá; pues también las aguas de Nimrim serán un desierto Exterminaré en Moab, dice Yahvé, a quien ofrezca sacrificios en las alturas, y queme incienso a sus dioses Por eso mi corazón gime cual flauta por Moab; como una flauta gime mi corazón por las gentes de Kir-Heres; porque ha desaparecido lo que habían adquirido Pues toda cabeza está calva, y toda barba ha sido rapada; en todas las manos hay sajaduras, y sobre los lomos llevan sacos Cabeza calva... barba rapada... sajaduras: Sobre estos ritos paganos véase Levítico 19, 27 a. y nota. Cf. 47, 5 Sobre todos los terrados de Moab, y en todas sus plazas se oyen llantos, porque Yo he quebrado a Moab, como vasija inútil —oráculo de Yahvé ¡Cómo ha sido derribado! ¡Ululad! ¿Cómo es que Moab ha vuelto las espaldas vergonzosamente para ser un objeto de ludibrio y espanto para todos sus vecinos?
Destrucción total y promesa de restauración
Pues así dice Yahvé: He aquí que (el enemigo) viene volando como águila, y extiende sus alas sobre Moab Conquistadas las ciudades y tomadas las fortalezas, el corazón de los guerreros de Moab en aquel día será como el corazón de una mujer que está de parto Moab será destruido y dejara de ser nación, por cuanto se ha levantado contra Yahvé ¡Espanto, fosa y lazo sobre ti, habitante de Moab, dice Yahvé El que escape del espanto caerá en la fosa; y el que suba de la fosa quedará preso en el lazo, porque haré venir sobre Moab el año de su visitación —oráculo de Yahvé Agotados se detienen los fugitivos a la sombra de Hesbón, y llamas de en medio de Sehón, que devora las sienes de Moab, y la coronilla de los hijos del tumulto Una vez caída la ciudad de Hesbón no hay impedimento que pueda resistir. Jeremías cita en este lugar un refrán que se lee en Número 21, 28 s. Hijos del tumulto: los moabitas. El oráculo contra Moab se cumplió cinco años después de la caída de Jerusalén ¡Ay de ti, Moab! ¡Perdido está el pueblo de Camos! Pues tus hijos son llevados al destierro, y tus hijas al cautiverio Pero haré que vuelvan los cautivos de Moab en los últimos días”, dice Yahvé. Hasta aquí el juicio sobre Moab. Haré que vuelvas en los últimos días: Lo mismo dice el profeta en 49, 6 de los ammonitas y en 49, 39 respecto a los elamitas. Fillion refiere este anuncio a los tiempos mesiánicos

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