2 Crónicas 11
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
El reinado de Roboam
1 Llegado a Jerusalén reunió Roboam la casa de Judá y la de Benjamín, ciento ochenta mil hombres, tropas escogidas, para atacar a Israel y devolver el reino a Roboam ss. Véase III Reyes 12, 21-24. En lo sucesivo el presente libro se ocupará exclusivamente del reino de Judá 2 Entonces llegó la palabra de Yahvé a Semeías, varón de Dios, en estos términos: 3 Habla a Roboam, hijo de Salomón, rey de Judá, y a todo Israel que está en Judá y Benjamín, diciendo: 4 Así dice Yahvé: “No subáis a luchar con vuestros hermanos; vuélvase cada cual a su casa; pues por voluntad mía ha sido hecho esto.” Y ellos, al oír las palabras de Yahvé, desistieron de marchar contra Jeroboam 5 Roboam habitó en Jerusalén, y edificó ciudades fortificadas en Judá 6 Fortificó a Betlehem, Etam, Tecoa, 7 Betsur, Socó, Odullam, 8 Gat, Maresá, Cif, 9 Adoraim, Laquís, Acecá, 10 Zorá, Ayalón y Hebrón, ciudades fortificadas situadas en Judá y en Benjamín 11 Después de restaurar las fortalezas, puso en ellas comandantes, provisiones de víveres, de aceite y de vino, 12 y en cada una de ellas escudos y lanzas; y las hizo sumamente fuertes. Con él estaban Judá y Benjamín 13 Los sacerdotes y los levitas de todo Israel se vinieron a él desde todos sus territorios; No se menciona en los libros de los Reyes la emigración de los sacerdotes y levitas desde el reino de Israel al reino de Judá, aunque se hallan en ellos algunas alusiones a ese acontecimiento (III Reyes 12, 31; 13, 33-34). Los ministros del verdadero Dios no pudieron mantenerse en un país cuyo rey tributaba culto al becerro de oro y prohibía a los sacerdotes hacer viajes a Jerusalén para ejercer su ministerio en el Templo. No les quedaba otro recurso que salir del país 14 pues los levitas abandonaron sus ejidos y sus posesiones y se fueron a Judá y a Jerusalén, porque Jeroboam y sus hijos les habían prohibido el ejercicio de las funciones sacerdotales en honor de Yahvé; 15 y además había establecido sacerdotes para los lugares altos, los sátiros y los becerros que había hecho Sátiros: Vulgata: demonios. El texto hebreo dice Seirim, en la imaginación popular demonios del desierto 16 Los siguieron aquellos que de entre todas las tribus de Israel tenían puesto su corazón en buscar a Yahvé, el Dios de Israel. Vinieron, pues, a Jerusalén, para ofrecer sacrificios a Yahvé, el Dios de sus padres, 17 y así fortalecieron el reino de Judá y consolidaron (el reino) de Roboam, hijo de Salomón, por tres años: pues tres años siguieron el camino de David y de Salomón