2 Crónicas 14

Asá hizo lo que era bueno y recto a los ojos de Yahvé, su Dios. Suprimió los altares extraños y los lugares altos; Los lugares altos, donde se hallaban santuarios no permitidos por la Ley quebró las piedras de culto, taló las ascheras Las piedras de culto (Vulgata: estatuas) representaban a Baal, dios de los cananeos; las ascheras (Vulgata: bosques), a Astarté e inculcó a Judá que buscase a Yahvé, el Dios de sus padres y cumpliese la Ley de los mandamientos En todas las ciudades de Judá hizo desaparecer los lugares altos y los pilares del sol; y el reino estuvo en paz bajo su reinado Edificó ciudades fuertes en Judá, porque el país estaba en paz, y no hubo guerra contra él por aquellos años; pues Yahvé le había dado reposo s. Dios le habla dado reposo: De esto se deduce que Dios no sólo da el triunfo y el valor en la guerra (Salmo 17, 40), sino también la paz. El día en que las naciones crean esto, vendrán sobre el mundo las maravillosas promesas de paz que Dios nos tiene hechas por medio de sus profetas (Isaías 2, 4; 9, 7; Oseas 2. 18; Salmos 45, 10; 71, 7. etc.) Dijo (Asá) a Judá: “Edifiquemos estas ciudades, cercándolas de murallas, torres, puertas y cerrojos, mientras el país esté (en paz) delante de nosotros; porque hemos buscado a Yahvé nuestro Dios; y por haberle buscado, Él nos ha dado reposo de todas partes.” Edificaron y prosperaron Asa tenía un ejército de trescientos mil hombres de Judá, que llevaban broquel y lanza, y de doscientos ochenta mil de Benjamín, que llevaban escudos y eran arqueros; todos éstos valientes guerreros
Asá derrota a los etíopes
Salió contra ellos Zarah etíope con un ejército de un millón (de hombres) y trescientos carros, y llegó hasta Maresá Zarah es un rey desconocido. Unos lo identifican con Osorcón II, rey de Egipto; otros, con mayor razón, sospechan que se trata de una incursión de cusitas (etíopes o árabes). La cifra de un millón es cifra redonda Asá salió contra él, y se pusieron en orden de batalla en el valle de Sefata, junto a Maresá Entonces Asá invocó a Yahvé, su Dios, y dijo: “¡Oh Yahvé, en tu poder está ayudar a los fuertes o a los que no tienen ninguna fuerza! Ayúdanos, pues, Yahvé, Dios nuestro, porque en Ti nos apoyamos y en tu nombre hemos salido contra esta inmensa multitud. ¡Yahvé, Tú eres nuestro Dios! ¡No prevalezca contra Ti hombre alguno!” Admirable argumento, propio de la fe viva y no fingida. De ahí el gran triunfo. Cf. 16, 7 ss. y 12-13, como doloroso contraste En efecto, Yahvé deshizo a los etíopes delante de Asá y Judá; y los etíopes se pusieron en fuga Asá y la gente que con él estaba, los persiguieron hasta Gerar; y cayeron de los etíopes tantos que no pudieron rehacerse, pues fueron destrozados delante de Yahvé y su ejército; y (los de Judá) se llevaron un botín inmenso Gerar, región y ciudad de la Palentina meridional, situada entre Gaza y Bersabee. Cf. Génesis 10, 19; 20, 1 Destruyeron también todas las ciudades en los alrededores de Gerar; porque el terror de Yahvé las había invadido; y, saquearon todas las ciudades, pues había en ellas un gran botín Asimismo atacaron las majadas y capturaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después se volvieron a Jerusalén.