2 Crónicas 22
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Ococías, rey de Judá
1 Los habitantes de Jerusalén proclamaron rey en su lugar a Ococías, su hijo menor; porque las bandas que con los árabes habían venido a hacer guerra, habían dado muerte a todos los mayores, de suerte que Ococías, hijo de Joram, rey de Judá, llegó al trono ss. Véase IV Reyes 8, 25-29; 9, 21-23 2 Tenía Ococías cuarenta y dos años cuando empezó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Su madre se llamaba Atalía, hija de Amrí Cuarenta y dos años: En la traducción siríaca y en algunos códices griegos se lee veintidós, lo que concuerda con IV Reyes 8, 26. Hija de Amrí. Hija en sentido de descendiente. En realidad era nieta de Amrí e hija de Acab 3 También este (rey) siguió los caminos de la casa de Acab, ya que su misma madre le instigaba a hacer el mal 4 Hizo lo que era malo a los ojos de Yahvé, como los de la casa de Acab, porque después de la muerte de su padre, ellos fueron sus consejeros y le llevaron a la perdición 5 Siguiendo el consejo de ellos, fue con Joram, hijo de Acab, rey de Israel, a la guerra contra Hasael, rey de Siria, a Ramot-Galaad, donde los sirios hirieron a Joram, 6 el cual se retiró a Jesreel para curarse de las heridas que había recibido en Ramá, en la batalla con Hasael, rey de Siria. Cuando Ococías, hijo de Joram, rey de Judá, bajó a Jesreel para visitar a Joram, hijo de Acab, en Jesreel, que se hallaba enfermo, Ococías: Así Vulgata y Setenta. El texto masorético dice Azarías, lo cual es, sin duda un error de copista 7 vino de Dios la ruina de Ococías, por haber ido a ver a Joram; pues llegado (allí) , salió con Joram al encuentro de Jehú, hijo de Namsí, a quien Yahvé había ungido para exterminar la casa de Acab 8 Así, pues, Jehú, mientras ejecutaba el castigo de la casa de Acab, se encontró con los príncipes de Judá y los hijos de los hermanos de Ococías, que pertenecían a la corte de Ococías, y los mató 9 Y buscó a Ococías, al que prendieron en Samaría, donde se había escondido. Lo presentaron a Jehú, y habiéndole dado muerte, le sepultaron; pues decían: “Es hijo de Josafat, que buscaba a Yahvé con todo su corazón.” Y no quedó de la casa de Ococías nadie que fuese capaz de reinar