1Manasés tenía doce años cuando empezó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalénss. Véase IV Reyes 21, 1-182 Hizo lo que era malo a los ojos de Yahvé, conforme a las abominaciones de las gentes que Yahvé había arrojado de delante de los hijos de Israel3 Volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre, había derribado, erigió altares a los Baales, fabricó ascheras, adoró a todo el ejército del cielo y le dio cultoVéase 31, 1 y nota. El ejército del cielo, llamado también la milicia del cielo, son aquí los astros, no los ángeles. Cf. Génesis 2, 1 y nota4 Erigió también altares en la Casa de Yahvé, de la cual había dicho Yahvé: “En Jerusalén estará mi Nombre eternamente.”5 Edificó altares a todo el ejército del cielo en los dos atrios de la Casa de Yahvé,6 e hizo pasar a sus hijos por el fuego en el valle de Ben-Hinnom; se dedicaba a la adivinación, a la magia y a la hechicería; instituyó nigromantes y agoreros, e hizo mucha maldad a los ojos de Yahvé, provocándole a iraVéase 28, 3 y nota7 Puso la imagen del ídolo que había hecho, en la Casa de Dios, de la cual Dios había dicho a David y a Salomón, su hijo: “En esta Casa y en Jerusalén que he escogido de entre todas las tribus de Israel, estableceré mi Nombre eternamente8 Y no apartaré más el pie de Israel de sobre el suelo que he asignado a sus padres, con tal que guarden y practiquen todo lo que les he mandado, según toda la Ley, los mandamientos y preceptos, (que les he dado) por Moisés9 Manasés hizo prevaricar a Judá y a los habitantes de Jerusalén de tal modo que hicieron mayores males que las gentes que Yahvé había destruido delante de los hijos de Israel10 Habló Yahvé a Manasés y a su pueblo; pero no hicieron caso11 Entonces Yahvé hizo venir sobre ellos los jefes del ejército del rey de Asiria, que apresaron a Manasés con ganchos, le ataron con cadenas de bronce y le llevaron a BabiloniaEl relato paralelo de los Libros de los Reyes no dice nada de este cautiverio, que es confirmado por los cuneiformes de Asiria, en una inscripción de Asurbanipal. La crítica tuvo antes por tendencioso el relato de los Paralipómenos acerca del castigo y de la penitencia de Manasés, pues no acertaba a explicarse qué expedición asiria pudo haber motivado aquellos hechos. “Hoy se ha confirmado el relato bíblico, y este episodio puede aducirse como ejemplo de que el Cronista disponía de fuentes y tradiciones seguras acerca de asuntos de que no hacen mención los Libros de los Reyes” (Schuster-Holzammer)
Conversión de Manasés
12 Cuando se vio en angustia imploró a Yahvé su Dios, humillándose profundamente en presencia del Dios de sus padres13 Oró a Yahvé, y Éste le fue propicio, oyó su oración y le concedió el retorno a Jerusalén, a su reino. Entonces conoció Manases que Yahvé es DiosNueva muestra del Corazón paternal de Dios. Apenas el rey se arrepiente, Él olvida todo; con lo cual el pecador crece en el conocimiento y en el amor. Cf. Lucas 7 , 47. Pecar, dice San Ambrosio, es propio de nuestra debilidad; arrepentirse es un acto de virtud14 Después de esto edificó una muralla exterior para la ciudad de David, al occidente del Gihón, en el valle, hasta la entrada de la puerta del Pescado, de modo que cercó el Ofel, y elevó (la muralla) a gran altura. Puso también jefes del ejército en todas las plazas fuertes de Judá15 Quitó de la Casa de Yahvé los dioses extraños, la imagen y todos los altares que había erigido en el monte de la Casa de Yahvé y en Jerusalén, y los echó fuera de la ciudad16 Reedificó el altar de Yahvé, y ofreció sobre él sacrificios pacíficos y de acción de gracias, y mandó a Judá que sirviese a Yahvé, el Dios de Israel17 Sin embargo el pueblo ofrecía aún sacrificios en los lugares altos, bien que sólo a Yahvé su Dios
Muerte de Manasés
18 Los demás hechos de Manasés, su oración a Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Yahvé, Dios de Israel, he aquí que esto está escrito en los anales de los reyes de IsraelEl texto de esta hermosa oración, aunque no figura en el Canon de las Escrituras, se pone como apéndice en la edición Vaticana de la Vulgata, junto con los libros III y IV de Esdras, más en opinión de Crampón y otros, la oración auténtica se ha perdido, y la que está en la Vulgata, es de fecha posterior19 Su oración y cómo fue oído, todo su pecado, su apostasía, los lugares altos que edificó y donde puso ascheras y estatuas, antes de humillarse, he aquí que esto está escrito en las Palabras de HozaiHozai: Algunos traducen: videntes, profetas20 Durmióse Manasés con sus padres, y le sepultaron en su posesión. En su lugar reinó Amón su hijo
Amón, rey de Judá
21 Amón tenía veinte y dos años cuando empezó a reinar, y reinó dos años en Jerusalénss. Véase IV Reyes 21, 19-2422 Hizo lo que era malo a los ojos de Yahvé imitando lo que había hecho su padre Manasés. Amón ofreció sacrificios a todas las imágenes que había hecho su padre Manasés, y les rindió culto;23 pero no se humilló delante de Yahvé como su padre Manasés; al contrario, Amón cometió aún más pecados24 Conspiraron contra él sus siervos, que le dieron muerte en su casa25 Pero el pueblo del país mató a todos los que habían conspirado contra el rey Amón, y proclamó por rey en su lugar a Josías, su hijo.