2 Samuel 21
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Venganza de los gabaonitas
V. Apéndices
1 En los días de David se produjo un hambre que duró tres años seguidos. David consultó a Yahvé, y dijo Yahvé: “Es por causa de Saúl y su casa, que derramó sangre, matando a los gabaonitas.” 2 Entonces el rey llamó a los gabaonitas para hablar con ellos. Es de saber que los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino de los restos de los amorreos, y los hijos de Israel les habían jurado; pero Saúl quiso extirparlos (pretextando) su celo por los hijos de Israel y Judá Cf. Josué 9, 3 y nota. Los gabaonitas no eran israelitas, sino restos de los cananeos, a los que Josué había jurado no extirparlos (Josué 9, 15). La conducta de Saúl contrasta con la que observó en I Reyes 15, 9 3 Dijo, pues, David a los gabaonitas: “¿Qué queréis que yo os haga y cómo podré hacer expiación para que bendigáis la herencia de Yahvé?” 4 Los gabaonitas le contestaron: “No tenemos cuestión de plata y oro ni con Saúl ni con su casa; y no pretendemos matar hombre alguno en Israel.” Preguntó él: “Pues ¿qué queréis que haga por vosotros?” 5 Contestaron ellos al rey: “Aquel hombre nos ha destruido y maquinaba nuestro exterminio para hacernos desaparecer de todo el territorio de Israel; 6 por eso que se nos entreguen siete de sus hijos, para que los colguemos ante Yahvé en Gabaa de Saúl, el elegido de Yahvé.” Y dijo el rey: “Yo los entregaré.” En Gabaa de Saúl, el elegido de Yahvé . Así también San Jerónimo. Algunas ediciones críticas traducen: en Gabaón, en el monte de Yahvé. Los gabaonitas invocan en su favor la ley del talión (Levítico 24, 20) y la de la expiación del homicidio (Núm. 35, 33). Nácar-Colunga explica este caso de la siguiente manera: La sangre sólo con sangre puede ser expiada, y los ejecutores de la sentencia, “vengadores de la sangre”, serán los mismos ofendidos. Mas el culpable era ya muerto. Pagará su casa, esto es, sus descendientes, porque contra la ley que manda: “No pagarán los hijos por los padres” (cf. Ezequiel 18, 1 ss.), está la otra que dice que Dios “castiga los pecados de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación” (Éxodo 20, 5). En todo este hecho resalta cuan grave cosa es el juramento y cómo Dios mira por la fidelidad de las palabras selladas con la invocación de su nombre 7 El rey tuvo compasión de Mefibóset, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, por el juramento de Yahvé que había entre ellos, entre David y Jonatán, hijo de Saúl 8 Tomó, pues, el rey a los dos hijos que Resfá, hija de Ayá, había dado a Saúl: Armoní y Mefibóset, y los cinco hijos que Merob, hija de Saúl, había dado a Adriel, hijo de Barzillai meholatita; Merob: Así leen las ediciones críticas en vez de Micol. Cf. 6, 23 y nota; I Reyes 18, 19Amor maternal de Resfá
10 Entonces Resfá, hija de Ayá, tomando un saco, se lo extendió sobre la roca; y (estuvo allí) desde el principio de la siega hasta que se derramaron sobre los (cadáveres) las aguas del cielo, espantando de día las aves del cielo, y de noche las fieras del campo 11 Fue dado aviso a David de lo que había hecho Resfá, hija de Ayá, concubina de Saúl 12 Y fue David y tomó los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán, su hijo; de los ciudadanos de Jabés-Galaad, que se los habían llevado de la plaza de Betsán, donde los habían colgado los filisteos después de derrotar a Saúl en Gelboé; 13 y trasladó de allí los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán, su hijo; y recogiendo también los huesos de los colgados, 14 los hizo sepultar con los huesos de Saúl y de Jonatán, su hijo, en tierra de Benjamín, en Selá, en el sepulcro de Kis, su padre. Y se hizo todo lo que el rey había mandado. Después de esto, Dios se mostró propicio al país David se apresura a hacer esta obra de misericordia para con los ajusticiados. Cf. Tob. 12, 12Héroes del ejército de David
15 Hubo otra vez guerra entre los filisteos e Israel; y descendió David, y sus siervos con él, y combatieron a los filisteos. Pero en el momento en que David se cansó, 16 Isbibenob, uno de la raza de los gigantes, que llevaba una lanza de trescientos siclos de bronce y ceñía una espada nueva, intentó matar a DavidCitado en 1
- Este capítulo Dives In Misericordia(§4)