San Juan 10
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
El Buen Pastor
1 “En verdad, en verdad, os digo, quien no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es un ladrón y un salteador Como expresa la perícopa de este Evangelio en el Domingo del Buen Pastor (II post Pascua), Jesús habla aquí “a los fariseos”, continuando el discurso precedente (cf. 9, 41 y nota), cosa que debe tenerse en cuenta para entender bien este capítulo. La puerta es Jesús (v. 7; 14, 6; cf. Sal. 117, 20 y nota). Aprisco: corral común donde varios pastores guardan sus rebaños durante la noche 2 Mas el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas 3 A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz, y él llama por su nombre a las ovejas propias, y las saca fuera ¿Quié n es este portero tan importante, sino el divino Padre? Él es quien abre la puerta a las ovejas que van hacia el Buen Pastor. Porque, así como nadie va al Padre sino por Jesús (14, 6), nadie puede ir a Jesús si el Padre no lo elige (v. 37) y no lo atrae (6, 44 y 65). Y nótese que Jesús no sólo es el Pastor bueno (v. 11) sino que Él es también la puerta (v. 7 ss.). Esa puerta que el Padre nos abre, es, pues, el mismo Hijo, porque el Padre nos lo dio para que por Él entremos a la vida (3, 16) y para que Él mismo sea nuestra vida. Véase 1, 4; 1 Jn. 4, 9; 5, 11-13 4 Cuando ha hecho salir todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz s. Las almas fieles no pueden desviarse: Jesús las va conduciendo y se hace oír de ellas en el Evangelio y por su Espíritu. Él es la puerta abierta que nadie puede cerrar para aquellos que custodian su palabra y no niegan su Nombre (Ap. 3, 8) 5 Mas al extraño no le seguirán, antes huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños” ¡Privil egio de los que están familiarizados con el lenguaje de Jesús! Él les promete aquí un instinto sobrenatural que les hará reconocer a los falsos maestros y huir de ellos. Entonces se explica que puedan “ir y venir” (v. 9), porque las Palabras del Buen Pastor les habrán dado la libertad, después de prepararlas para ella, como lo explica Jesús en 8, 31 ss 6 Tal es la parábola, que les dijo Jesús, pero ellos no comprendieron de qué les hablaba 7 Entonces Jesús prosiguió: “En verdad, en verdad, os digo, Yo soy la puerta de las ovejas 8 Todos cuantos han venido antes que Yo son ladrones y salteadores, mas las ovejas no los escucharon Dice Durand: “Ladrones que roban por astucia y salteadores que se apoderan por la violencia” (cf. Mt. 11, 12 y nota). Los tales son ladrones de gloria, porque la buscan para sí mismos y no para el Padre como hacía Jesús (cf. 5, 43 s.; 7, 18); y salteadores de almas, porque se apoderan de ellas y, en vez de darles el pasto de las Palabras reveladas (v. 9) para que tengan vida divina (v. 10; 6, 64), las dejan “esquilmadas y abatidas” (Mt. 9, 36) y “se apacientan a sí mismos”. Cf. 21, 15 ss.; Ez. 34, 2 ss.; Za. 11, 5 y notas 9 Yo soy la puerta, si alguno entra por Mí, será salvo; podrá ir y venir y hallará pastos 10 El ladrón no viene sino para robar, para degollar, para destruir. Yo he venido para que tengan vida y vida sobreabundante 11 Yo soy el pastor, el Bueno. El buen pastor pone su vida por las ovejas Pone su vida: o sea la expone, lo cual es más exacto que decir “la da”. El pastor no se empeña en que el lobo lo mate, pero no vacila en arriesgarse a ello si es necesario en defensa de sus ovejas. Tampoco Jesús solicitó que lo rechazaran y le quitaran la vida. Antes por el contrario, afirmó abiertamente su misión, mostrando que las profecías mesiánicas se cumplían en Él. Mas si aceptó el reconocimiento de sus derechos (1, 49 s.; Lc. 1, 32 s.; Mt. 21, 16; Lc. 19, 39 s.), no quiso imponerlos por fuerza (Mt. 26 , 52 s.; Jn. 18, 36), ni resistir a la de sus enemigos (Mt. 5, 39; Lc. 16, 16 y nota), y no vaciló en exponer su vida al odio de los homicidas, aunque sabía que la crudeza de su doctrina salvadora exasperaría a los poderosos y le acarrearía la muerte. Tal es el contenido de la norma de caridad fraterna que nos da S. Juan a imitación de Cristo: amar a los hermanos hasta exponer si es necesario la vida por ellos (1 Jn. 3, 16). En igual sentido dice S. Pablo que Jesús fue obediente al Padre hasta la muerte de cruz (Fil. 2, 8), y tal es también el significado de la fidelidad que Jesús nos reclama “hasta el fin” (Mt. 10, 22; 24, 13), es decir, hasta el martirio si fuera necesario. Cf. v. 18 y nota 12 Mas el mercenario, el que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, viendo venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa; 13 porque es mercenario y no tiene interés en las ovejas 14 Yo soy el pastor bueno, y conozco las mías, y las mías me conocen, 15 –así como el Padre me conoce y Yo conozco al Padre– y pongo mi vida por mis ovejas 16 Y tengo otras ovejas que no son de este aprisco. A ésas también tengo que traer; ellas oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor Las ovejas a quienes el Salvador fue enviado, son los judíos (Mt. 10, 5 s. y nota). Como ellas no oyen la voz de su pastor (Hch. 28, 25 ss.), Dios “escoger á de entre los gentiles un pueblo para su Nombre” (Hch. 15, 15; cf. Mt. 13, 47 ss.; Lc. 24, 47; Jn. 11, 52), hasta que con el retorno de Israel (Rm. 11, 25 ss.) se forme un solo rebaño con un solo pastor. Fillion y Gramatica recuerdan aquí a Ez. 34, 23 y 37, 21 ss. Véase también Ez. 36, 37 s. y 37, 15 ss. con respecto a las diez tribus que estaban ausentes en los días de Jesús 17 Por esto me ama el Padre, porque Yo pongo mi vida para volver a tomarla Para volver a tomarla: Texto diversamente traducido. El P. Joüon vierte: “mas la volveré a tomar”, lo que aclara el sentido y coincide con la nota de Fillion, según la cual “es la generosa inmolación del buen Pastor por sus ovejas, lo que lo hace extraordinariamente caro a su Padre”. No puede pedirse una prueba más asombrosa de amor y misericordia del Padre hacia nosotros 18 Nadie me la puede quitar, sino que Yo mismo la pongo. Tengo el poder de ponerla, y tengo el poder de recobrarla. Tal es el mandamiento que recibí de mi Padre” Es decir que la obediencia que en este caso prestó Jesús a la voluntad salvífica del Padre (3, 16; Rm. 5, 8 ss.; 1 Jn. 4, 10), nada quita al carácter libérrimo de la oblación de Cristo, cuya propia voluntad coincidió absolutamente con el designio misericordioso del Padre. Véase Mt. 26, 42; Sal. 39, 7 s. comparado con Hb. 10, 5 ss.; Is. 53, 7
Jesús confirma su misión mesiánica y su filiación divina
19 Y de nuevo los judíos se dividieron a causa de estas palabras 20 Muchos decían: “Es un endemoniado, está loco. ¿Por qué lo escucháis?” Sobre estos “virtuosos” que se escandalizan de Jesús véase Mt. 11, 6; 12, 24-48; Lc. 11, 15-20; Mc. 3, 28-30 y notas 21 Otros decían: “Estas palabras no son de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?” 22 Llegó entre tanto la fiesta de la Dedicación en Jerusalén. Era invierno , La fiesta de la Dedicación del Templo celebrábase en el mes de diciembre, en memoria de la purificación del Templo por Judas Macabeo. También se llamaba “Fiesta de las Luces”, porque de noche se hacían grandes luminarias. Cf. 8, 12 y nota 23 y Jesús se paseaba en el Templo, bajo el pórtico de Salomón 24 Lo rodearon, entonces, y le dijeron: “¿Hasta cuándo tendrás nuestros espíritus en suspenso? Si Tú eres el Mesías, dínoslo claramente” 25 Jesús les replicó: “Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que Yo hago en el nombre de mi Padre, ésas son las que dan testimonio de Mí 26 Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas 27 Mis ovejas oyen mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen 28 Y Yo les daré vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano 29 Lo que mi Padre me dio es mayor que todo, y nadie lo puede arrebatar de la mano de mi Padre Esta versión muestra el inmenso aprecio que Jesús hace d e nosotros como don que el Padre le hizo (cf. 11 s.; 17, 9 y 24; Mt. 10, 31, etc.). Otros traducen: “Mi Padre es mayor que todo”, lo que explicaría por qué nadie podrá arrebatarnos de su mano. Según otros, lo que mi Padre me dio sería la naturaleza divina y el poder consiguiente (cf. 17, 22; Mt. 11, 27; 28, 18) 30 Yo y mi Padre somos uno” El Hijo no está solo para defender el tesoro de las almas que va a redimir con Su Sangre; está sostenido por el Padre, con quien vive en la unidad de un mismo Espíritu y a quien hoy ruega por no sotro s sin cesar (Hb. 7, 24 s.) 31 De nuevo los judíos recogieron piedras para lapidarlo 32 Entonces Jesús les dijo: “Os he hecho ver muchas obras buenas, que son de mi Padre. ¿Por cuál de ellas queréis apedrearme?” 33 Los judíos le respondieron: “No por obra buena te apedreamos, sino porque blasfemas, y siendo hombre, te haces a Ti mismo Dios” 34 Respondióles Jesús: “¿No está escrito en vuestra Ley: «Yo dije: sois dioses»? ss. Si la Escritura llama “dioses” a los príncipes de la tierra, para destacar su dignidad de lugartenientes de Dios, ¿por qué queréis apedrearme a Mí, si me llamo Hijo de Dios? Véase Sal. 81, 6. Hoy somos nosotros los h ijos de Dios, y no sólo adoptivos, sino verdaderos, gracias a Cristo. Cf. 1, 12; 20, 17; 1 Jn. 3, 1; Rm. 8, 16-29; Ga. 4, 5 s.; Ef. 1, 5 y nota 35 Si ha llamado dioses a aquellos a quienes fue dirigida la palabra de Dios –y la Escritura no puede ser anulada – La Escritura no puede ser anulada: Vemos cómo Jesús no sólo responde de la autenticidad de los Sagrados Libros sino que declara que no pueden ser modificados ni en un ápice. Véase Pr. 30, 6 y nota; Ap. 22, 18 s 36 ¿cómo de Aquel que el Padre consagró y envió al mundo, vosotros decís: «Blasfemas», porque dije: «Yo soy el Hijo de Dios»? Jesús proclama una vez más “su consagración y su misión teocrática, tanto más reales y elevadas que las de los jueces de Israel” (Fillion). Cf. 18, 37 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; 38 pero ya que las hago, si no queréis creerme, creed al menos, a esas obras, para que sepáis y conozcáis que el Padre es en Mí, y que Yo soy en el Padre” 39 Entonces trataron de nuevo de apoderarse de Él, pero se escapó de entre sus manos ¡He aquí el fru to de tanta evidencia! (cf. 9, 30 ss. y nota). Sírvanos de gran consuelo esto que soportó Él, cuando nos hallemos ante igual dureza. Cf. 15, 18 ss. y notas 40 Y se fue nuevamente al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado primero, y allí se quedó 41 Y muchos vinieron a Él, y decían: “Juan no hizo milagros, pero todo lo que dijo de Éste, era verdad” 42 Y muchos allí creyeron en Él.Citado en 396
- Este capítulo Fulgens Corona(§44)Redemptoris Missio(§89)
- v. 1 CCC(¶754
¶764) Ad Apostolorum Principis(§27§42) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 Redemptoris Missio(§89)§37) - v. 2 CCC(¶754
¶764) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 §37) - v. 3 CCC(¶754
¶764 Christifideles Laici(§58¶2158 ¶2167) §68) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Fidei(§30)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 Pastores Dabo Vobis(§22)Pastores Gregis(§1)Sacra Virginitas(§41)§37) - v. 4 CCC(¶754
¶764 Ad Apostolorum Principis(§42)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Fidei(§30)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16¶1829) §36 Pastores Gregis(§66)Princeps Pastorum(§15§37) §28 §31) - v. 5 CCC(¶754
¶764) Ad Apostolorum Principis(§27§42) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Fidei(§30)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 §37) - v. 6 CCC(¶754
¶764) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 §37) - v. 7 CCC(¶754
¶764) Summa (EN)(Suppl 17.1)Evangelica Testificatio(§23)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Incarnationis Mysterium(§8)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 Spes Non Confundit(§1)§37) - v. 8 CCC(¶754
¶764) Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§16§36 §37) - v. 9 CCC(¶754
¶764) Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(16) Summa (EN)(Suppl 90.2)Ecclesia In Medio Oriente(§9)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§36§37) Princeps Pastorum(§28§31) Spes Non Confundit(§1) - v. 10 CCC(¶754
¶764) Summa (EN)(III 50.1III 55.5) Oraciones Comunes(Vía Crucis)Christus Vivit(§128)Ecclesia In Asia(§2§8 Ecclesia In Europa(§21)Ecclesia In Oceania(§30)Editae Saepe(§29)Evangelii Gaudium(§75)Evangelii Nuntiandi(§61)Evangelium Vitae(§1§50) §28 Haurietis Aquas(§9)Humani Generis Redemptionem(§102)Immortale Dei(§5§29 §102) §8 Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Magnifica Humanitas(§11)Mystici Corporis Christi(§36§14) §37) Pastor Bonus(§14)Pastores Dabo Vobis(§13)Princeps Pastorum(§28§31) Redemptor Hominis(§6§22) Redemptoris Missio(§31)Spe Salvi(§27)Summi Pontificatus(§11)Verbum Domini(§2§23) Vitae Mysterium(§2) - v. 11 CCC(¶553
¶754 Summa (EN)(II-II 185.4)Africae Munus(§167)Apostolos Suos(§12)Christifideles Laici(§21¶764) §31) Ecclesia In America(§28)Editae Saepe(§38)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lebanon(§27)Lumen Gentium(§6§27) Mystici Corporis Christi(§36§37) Pastor Bonus(§1)Pastores Dabo Vobis(§1§13 Pastores Gregis(§42)Presbyterorum Ordinis(§3§22 §40 §49 §64 §65) §5 Princeps Pastorum(§15§13) §28 Satis Cognitum(§32)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19)§31) - v. 12 CCC(¶754
¶764) Summa (EN)(I-II 113.5II-II 185.5) Africae Munus(§167)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§36§37) Pastores Dabo Vobis(§13)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19) - v. 13 CCC(¶754
¶764) Africae Munus(§167)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§36§37) Pastores Dabo Vobis(§13)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19) - v. 14 CCC(¶754
¶764) Africae Munus(§167)Evangelii Nuntiandi(§61)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§36§37) Pastor Bonus(§1)Pastores Dabo Vobis(§13§22) Perfectae Caritatis(§14)Presbyterorum Ordinis(§3)Princeps Pastorum(§15§28) Sacra Virginitas(§41§43) Sacramentum Caritatis(§23)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19)Vita Consecrata(§16) - v. 15 CCC(¶754
¶764) Summa (EN)(II-II 184.5)Africae Munus(§167)Ecclesia de Eucharistia(§13)Evangelica Testificatio(§23)Evangelii Nuntiandi(§61)Evangelium Vitae(§47)Gaudete In Domino(§24)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Lumen Gentium(§6)Mystici Corporis Christi(§36§37) Pastores Dabo Vobis(§13§49) Perfectae Caritatis(§14)Presbyterorum Ordinis(§3)Redemptoris Missio(§49)Sacramentum Caritatis(§23)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19) - v. 16 CCC(¶60
¶754 Summa (EN)(III 35.8)Ad Catholici Sacerdotii(§37¶764) §42) Ad Petri Cathedram(§32§60) Aeterna Dei Sapientia(§29)Africae Munus(§167)Evangelica Testificatio(§23)Evangelii Nuntiandi(§61)Evangelii Praecones(§3§16) Evangelium Vitae(§47)Fulgens Corona(§39)Haurietis Aquas(§9)Laborem Exercens(§26)Mortalium Animos(§8)Mystici Corporis Christi(§36§37) Paenitentiam Agere(§13§25) Pastores Dabo Vobis(§13§22 Pastores Gregis(§42§23) §66) Perfectae Caritatis(§14)Presbyterorum Ordinis(§3)Princeps Pastorum(§2§5) Redemptor Hominis(§1§6) Redemptoris Missio(§49)Sacrosanctum Concilium(§2)Satis Cognitum(§44)Ut Unum Sint(§94)Veritatis Splendor(§19) - v. 17 CCC(¶606
¶614 Compendio(130)Summa (EN)(III 5.4)Africae Munus(§167)Dominicae Cenae(§8)Ecclesia de Eucharistia(§13)Evangelica Testificatio(§23)Evangelium Vitae(§47)Gaudete In Domino(§24)Haurietis Aquas(§9)Mystici Corporis Christi(§36¶649 ¶764) §37) Perfectae Caritatis(§14)Redemptionis Donum(§13)Ut Unum Sint(§94) - v. 18 CCC(¶609
¶614 Summa (EN)(III 5.3¶649 ¶764) III 47.1 Africae Munus(§167)Ecclesia de Eucharistia(§13)Evangelica Testificatio(§23)Lebanon(§27)Mystici Corporis Christi(§36III 47.2 III 50.3 III 53.4) §37) Perfectae Caritatis(§14)Redemptionis Donum(§13)Ut Unum Sint(§94) - v. 19 CCC(¶595
¶596 ¶764) - v. 20 CCC(¶574
¶595 ¶764) - v. 21 CCC(¶595
¶764) - v. 22 CCC(¶583)
- v. 23 CCC(¶583)
- v. 25 CCC(¶548
¶582) - v. 27 Summa (EN)(I-II 108.4)Satis Cognitum(§44)
- v. 28 Dominum Et Vivificantem(§37)
- v. 30 CCC(¶590)Summa (EN)(I 39.2
III 17.1) Dilexit Nos(§72)Sempiternus Rex Christus(§37)Vita Consecrata(§16§22) - v. 31 CCC(¶548
¶574) - v. 32 CCC(¶548)
- v. 33 CCC(¶548
¶574 ¶589 ¶594) - v. 34 CCC(¶548)
- v. 35 CCC(¶548)Spiritus Paraclitus(§29
§31) Verbum Domini(§40) - v. 36 CCC(¶437
¶444 Summa (EN)(III 34.1)Ad Gentes(§3)Dominicae Cenae(§8)Lumen Gentium(§28)Presbyterorum Ordinis(§2¶548 ¶591 ¶1562) §4 Vita Consecrata(§22§12) §72) - v. 37 CCC(¶548
¶582 Satis Cognitum(§13)¶591) - v. 38 CCC(¶548
¶582 Summa (EN)(I 39.2¶591) III 43.1) Novo Millennio Ineunte(§24)Satis Cognitum(§13) - v. 41 Summa (EN)(III 27.5
III 38.2)