Judit 7
La Nova Vulgata no revisa la traducción de san Jerónimo de este libro, como hace en los demás: imprime en su lugar una traducción latina más antigua, de modo que un mismo número de capítulo y versículo designa un texto distinto en ella y en la Vulgata Clementina.
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Asedio de Betulia
1 Al día siguiente Holofernes mandó a sus tropas que subiesen contra Betulia 2 Tenía ciento veinte mil soldados de infantería y veinte y dos mil de caballería, sin contar a los que había adiestrado de entre los cautivos, y toda la juventud que por fuerza se había llevado de las provincias y ciudades 3 Todos a un tiempo se prepararon para combatir a los hijos de Israel, y avanzaron por la ladera del monte hasta la altura que mira a Dotain, (acampando) desde el lugar llamado Belma, hasta Celmón, situado enfrente de Esdrelón Dotain, hoy día Tell Dotan, a 16 kilómetros al norte de la ciudad de Samaría. Véase Génesis 37, 17 ss 4 Al ver los hijos de Israel aquella multitud, se postraron en tierra, echando ceniza sobre sus cabezas y rogando todos juntos al Dios de Israel que mostrase su misericordia para con su pueblo 5 Luego tomaron sus armas y se apostaron en los parajes por donde se va a un sendero estrecho en medio de los montes; y los estaban guardando de día y de noche 6 Dando vuelta por los alrededores, encontró Holofernes que la fuente que desaguaba dentro (de la ciudad) venía por un acueducto que se hallaba fuera, hacia el mediodía, y mandó que les cortasen ese acueducto 7 Quedaban, sin embargo, no lejos de los muros, unos manantiales, de donde se veía que sacaban a escondidas agua, más para aliviar la sed que para apagarla 8 Entonces los ammonitas y los moabitas fueron a decir a Holofernes: “Los hijos de Israel no ponen su confianza en sus lanzas, ni en sus flechas, sino que su defensa y fortificaciones son los montes y los collados escarpados 9 Ahora bien, si quieres vencerlos sin venir a las manos, pon guardias en los manantiales, para impedir que saquen agua de ellos, y los matarás sin espada, o a lo menos, fatigados entregarán su ciudad, que creen inexpugnable por cuanto está situada en los montes.” 10 Este consejo pareció bueno a Holofernes y a sus oficiales, por lo cual puso cien hombres de guardia alrededor de cada manantial Los LXX añaden los detalles de esta operación y la parte que en ella tuvieron “los hijos de Esaú” (idumeos) siempre enemigos de Israel (cf. la profecía de Abdías) 11 Después de veinte días que se hacía esta guardia, todas las cisternas y depósitos de agua de todos los habitantes de Betulia se agotaron, de tal manera que dentro de la ciudad no había agua bastante para saciar la sed aunque fuese para un solo día; pues se repartía cada día a los vecinos el agua por medida