Levítico 13
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Ley acerca de la lepra
1 Yahvé habló a Moisés y a Aarón, diciendo: Los capítulos 13 y 14 no tratan solamente de la lepra que nosotros conocemos, sino también de otras enfermedades de la piel, semejantes a la lepra, y fenómenos parecidos en vestidos y casas. Son por lo tanto de muchísimo interés para la historia de la medicina 2 “Cuando uno tuviere en la piel de su carne tumor, pústula o mancha reluciente que podría resultar ser llaga de lepra en la piel de su carne, será llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos, los sacerdotes 3 El sacerdote examinará la llaga en la piel de la carne; y si el pelo de la llaga se ha vuelto blanco, y la llaga parece más hundida que la piel de su carne, es llaga de lepra, y el sacerdote que le haya examinado le declarará impuro 4 Mas si hay en la piel de su carne una mancha blanca sin que parezca más hundida que la piel, y sin que el pelo se haya vuelto blanco, el sacerdote recluirá al hombre afectado durante siete días 5 Al día séptimo lo revisará el sacerdote, y si a su parecer la llaga no ha cundido y no ha hecho progreso en la piel, lo recluirá otros siete días 6 Pasados estos siete días el sacerdote lo revisará nuevamente, y si la llaga ha palidecido y no se ha extendido en la piel, lo declarará puro; es una erupción. Lavará sus vestidos y quedará puro 7 Más si la mancha en la piel siguiere cundiendo después de mostrarse el hombre al sacerdote para ser declarado limpio, será revisado otra vez por el sacerdote 8 El sacerdote le revisará y si la mancha se ha extendido por la piel, el sacerdote lo declarará inmundo: es lepra 9 Cuando se mostrare en un hombre la plaga de la lepra, será llevado al sacerdote Será llevado al sacerdote: Los sacerdotes hacían antiguamente las veces del médico; pues la medicina era hermana de la religión lo mismo que las otras ciencias. Poco a poco se distanciaron de ella y hoy día apenas se acuerdan de su origen religioso. El sacerdote de la Antigua Ley tenía que determinar el carácter de la enfermedad, si era realmente alguna de las enfermedades que en la Biblia llevan el nombre de lepra, o sólo una enfermedad cutánea no contagiosa. Sin embargo, el precepto de llevar el enfermo al sacerdote obedecía más bien a la idea de que se trataba, en primer lugar, de excluir al enfermo del culto. El leproso es para los santos Padres la imagen del pecador, el cual ha de presentarse al sacerdote en el Sacramento de la Confesión 10 El sacerdote lo revisará y si observa un tumor blanco en la piel, y mudado en blanco el color del pelo, y carne viva en la hinchazón, 11 es lepra inveterada en la piel de su carne; el sacerdote lo declarará impuro y no lo recluirá, pues es impuro No lo recluirá, porque su estado no deja lugar a dudas; ha de habitar fuera del campo (versículo 46) 12 Pero si la lepra ha cundido mucho en la piel, hasta cubrir toda la piel del enfermo desde la cabeza a los pies, en cuanto alcanza a verlo el sacerdote, 13 éste lo examinará, y si la lepra ha cubierto toda su carne, declarará puro al afectado por la plaga: se ha vuelto todo blanco; es puro 14 Mas cuando se ve en él carne viva quedará impuro; 15 y cuando el sacerdote observe la carne viva, lo declarará impuro; la carne viva es impura; es lepra; 16 Pero si la carne viva cambia volviéndose blanca, ha de presentarse al sacerdote 17 El sacerdote lo examinará, y al ver que la plaga se ha vuelto blanca, declarará puro al afectado por la enfermedad, y éste quedará puro 18 Cuando en la piel de la carne de alguno hubiere una úlcera que se ha curado, 19 y apareciere en el lugar de la úlcera un tumor blanco, o una mancha de color blanco rojizo, este tal ha de presentarse al sacerdote 20 El sacerdote lo examinará, y si la mancha parece más hundida que la piel, y su pelo se ha vuelto blanco, lo declarará impuro. Es llaga de lepra que se ha producido en la úlcera 21 Mas si el sacerdote ve que no hay en ella pelo blanco, ni está más hundida que la piel, y que ha tomado color pálido, lo recluirá por siete días 22 Si entonces se extendiere por la piel, el sacerdote lo declarará impuro; es lepra 23 Pero si la mancha sigue estacionaria en su lugar, sin extenderse, es cicatriz de la úlcera; y el sacerdote lo declarará puro 24 Cuando uno tiene en la piel de su carne quemadura de fuego, y aparece sobre la quemadura una mancha, de color blanco rojizo o sólo blanco, 25 la examinará el sacerdote; y si el pelo se ha vuelto blanco en la mancha blanca y ella aparece más hundida que la piel, es lepra que se ha producido en la quemadura. El sacerdote lo declarará impuro. Es llaga de lepra 26 Si, en cambio, el sacerdote observa que en la mancha no aparece pelo blanco y que no está más hundida que la piel y que ha palidecido, lo recluirá siete días 27 Al séptimo día lo examinará, y si (la mancha) se ha extendido por la piel, el sacerdote le declarará impuro; es llaga de lepra 28 Pero si la mancha sigue estacionaria en su lugar, sin cundir en la piel, y ha cobrado color pálido, es hinchazón de quemadura, y el sacerdote lo declarará puro; pues es cicatriz de la quemadura 29 Cuando un hombre o una mujer tuvieren una llaga en la cabeza o en la barba, Incluido este caso son seis las clases de lepra que en este capítulo aparecen 30 el sacerdote examinará la llaga, y si ésta aparece más hundida que la piel, y si hay en ella pelo amarillento y más delgado, el sacerdote lo declarará impuro, es tina, o sea lepra de la cabeza o de la barba 31 Más si el sacerdote ve que la llaga de la tina no aparece más hundida que la piel, aunque no hay en ella pelo negro, recluirá al enfermo de la tina por siete días Aunque no hay en ella pelo negro . En la Vulgata falta la negación 32 Al séptimo lo examinará el sacerdote, y si no ha cundido la tiña, ni hay en ella pelo amarillento, ni aparece la tina más hundida que la piel, 33 se afeitará aquella persona, excepto el lugar de la tiña; y el sacerdote recluirá al tiñoso durante otros siete días 34 Al séptimo día lo examinará el sacerdote, y si no ha cundido la tiña por la piel, ni aparece más hundida que la piel, lo declarará puro. Lavará sus vestidos y quedará puro 35 Pero si la tiña, después de la purificación, se extendiere mucho por la piel, 36 lo examinará el sacerdote, y si la tiña se ha extendido por la piel, el sacerdote ya no tendrá que buscar el pelo amarillento; aquella persona es impura 37 Mas si según su opinión la tiña no se ha extendido, y ha brotado en ella pelo negro, se ha curado la tifia. Esa persona es pura, y el sacerdote la declarará pura 38 Cuando un hombre o una mujer tuviere en la piel de su carne manchas blancas, 39 el sacerdote los examinará y si las manchas lustrosas en la piel de su carne son de color pálido blanco, es una eczema que ha brotado en la piel; esa persona es pura 40 Si a alguno se le caen los pelos, es un calvo, pero queda puro 41 Y si los pelos se le caen de la parte delantera de la cabeza, es calvo de frente, pero queda puro 42 Mas si en la calva, por detrás o por delante, aparece una llaga de color blanco rojizo, es lepra que ha nacido en la calva, sea por detrás o por delante 43 El sacerdote lo examinará, y si la hinchazón de la llaga en la parte calva, sea por detrás o por delante, es de color blanco rojizo teniendo el aspecto de la lepra en la piel de la carne, 44 es leproso; es impuro; el sacerdote lo declarará impuro; su lepra está en la cabeza 45 El afectado por la lepra, llevará sus vestidos rasgados, dejará descubierta su cabeza, se tapará la boca y caminará gritando: ¡Impuro, impuro! Caminará gritando; para advertir a los transeúntes y evitar que se acerquen a él 46 Todo el tiempo que durare la plaga, quedará impuro; impuro es; habitará solo; fuera del campamento será su morada Fuera del campamento: Más tarde, después de la ocupación del país prometido, los leprosos vivían en cuevas y sepulcros fuera de la ciudad. Otros, como por ejemplo el rey Ocias (II Paralipómenos 26, 21), tenían su propia casa fuera de la ciudad