San Lucas 5
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
La pesca milagrosa
Curación de un leproso
12 Encontrándose Él en cierta ciudad, presentóse un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús se postró rostro en tierra, y le hizo esta oración: “Señor, si Tú lo quieres, puedes limpiarme” 13 Alargando la mano, lo tocó y dijo: “Quiero; sé limpiado”. Y al punto se le fue la lepra 14 Y le encargó que no lo dijera a nadie, sino ( le dijo ): “Muéstr ate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que prescribió Moisés, para testimonio a ellos” Cf. Mc. 1, 44 y nota 15 Y difundiéndose más y más la fama de Él, las muchedumbres afluían en gran número para oírle y hacerse curar de sus enfermedades; 16 pero Él se retiraba a los lugares solitarios, para hacer oraciónCuración de un paralítico
17 Un día estaba ocupado en enseñar, y unos fariseos y maestros de la Ley estaban ahí sentados, habiendo venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea, así como de Jerusalén, y el poder del Señor le impelía a sanar ss. Véase Mt. 9, 1-8; Mc. 2, 1-12 18 Y sucedió que unos hombres, que traían postrado sobre un lecho un paralítico, trataban de ponerlo dentro y colocarlo delante de Él 19 Y como no lograban introducirlo a causa de la apretura de gentes, subieron sobre el techo y por entre las tejas bajaron al enfermo, con la camilla, en medio ( de todos ), frente a J esús 20 Viendo la fe de ellos, dijo: “Hombre, tus pecados te son perdonados” 21 Comenzaron entonces los escribas y los fariseos a pensar: “¿Quién es Éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?” 22 Mas Jesús, conociendo bien los pensamientos de ellos, respondióles diciendo: 23 “¿Qué estáis pensando en vuestro corazón? ¿Qué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? 24 ¡Y bien! para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra potestad de perdonar pecados –dijo al paralítico– “A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y ve a tu casa” La primera vez que manifiesta Jesús su divinidad es para perdonar (v. 21) 25 Al punto se levantó, a la vista de ellos, tomó el lecho sobre el cual había estado acostado, y se fue a su casa glorificando a Dios 26 Y todos quedaron sobrecogidos de asombro y glorificaban a Dios; y penetrados de temor decían: “Hemos visto hoy cosas paradójicas”Vocación de Mateo
27 Después de esto se fue, y fijándose en un publicano llamado Leví, que estaba en la recaudación de los tributos, le dijo: “Sígueme” 28 Y éste, dejándolo todo, se levantó y le siguió Véase Mt. 9, 9 ss.; Mc. 2, 13 ss. Leví cambió no sólo su profesión, sino también su nombre, llamándose en adelante Mateo. Llegó a ser un eminente apóstol y escribió el primer Evangelio. La vocación de un publicano y pecador nos enseña que todos podemos ser escogidos para el apostolado. Pero es Dios quien elige (Jn. 15, 16; Rm. 8, 30; Ga. 1, 16; Col. 1, 12 s.; 2 Ts. 2, 13 s.). Cf. Lc. 2, 14 y nota 29 Ahora bien, Leví le ofreció un gran festín en su casa, y había allí un grupo numeroso de publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos; 30 y los fariseos y los escribas de entre ellos se pusieron a murmurar contra los discípulos de Jesús y decían: “¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y los pecadores?” 31 Respondió Jesús y les dijo: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos 32 Yo no he venido para convidar al arrepentimiento a los justos sino a los pecadores” Hay a quí, junto a la manifestación del Corazón misericordioso del Redentor, que se inclina sobre los necesitados de perdón, una honda ironía para los fariseos, es decir, para los que se creen justos. Ellos no se dan por redimidos, pues no se sienten necesitados de redención. Y Jesús no los llama a ellos porque sabe que no responderán. Terrible estado de espíritu que los hará morir en su pecado (Jn. 8, 21). Sobre la dialéctica de Jesús con los fariseos cf. Jn. 9, 39-41. Sobre el privilegio de los que mucho deben cf. 7, 41-49Parábolas del remiendo y del vino nuevo
33 Entonces le dijeron: “Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen súplicas, e igualmente los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben” 34 Mas Jesús les dijo: “¿Podéis hacer ayunar a los compañeros del esposo, mientras está con ellos el esposo? El “esposo” es Jesucristo, los “compañeros” son los apóstoles, elegidos por Él mismo; el tiempo que Jesús pasa en la tierra es el anuncio de las Bodas eternas del Cord ero que se realizarán en su segunda venida (Ap. 19, 6-9) 35 Un tiempo vendrá, en que el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán” 36 Y les dijo también una parábola: “Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para ponerlo ( de remiendo ), a un vestido viejo; pues si lo hace, no sólo romperá el nuevo, sino que el pedazo cortado al nuevo no andará bien con el viejo La doctri na del nuevo nacimiento que trae Jesús (Jn. 3, 3 ss.) es una renovación total del hombre; no de a pedazos, como remiendo que sirve de pretexto para continuar en lo demás como antes. Toda ella tiene la unidad de un solo diamante, aunque con innumerables facetas. Es para tomarla tal como es, o dejarla. Veamos en 9, 57 ss.; 14, 25 y nota, la forma asombrosa en que Él reacciona porque no quiere mezclas (Mt. 6, 24; Ap. 3, 15; cf. Dt. 22, 11). Un día oye de Natanael una burla, y lo elogia por su sinceridad (Jn. 1, 46 s.). En cambio, oye de otros alabanzas, y las desprecia porque son de los labios y no del corazón (Mt. 15, 8). Por eso dice que se perdonará la blasfemia contra Él, pero no la que sea contra el Espíritu, el pecado contra la luz (Mt. 12, 31-33) 37 Nadie, tampoco, echa vino nuevo en cueros viejos; pues procediendo así, el vino nuevo hará reventar los cueros, y se derramará, y los cueros se perderán s. Como el cuero viejo no es capaz de resistir la fuerza expansiva del vino nuevo, así las almas apegadas a lo propio, sean intereses, tradiciones o rutinas, no soportan “las paradojas” de Jesús (véase 7, 23 y nota) que son “un escándalo” para los que se creen santos, y “una locura” para los que se creen sabios (1 Co. 1, 23; cf. Lc. 10, 21). Hay aquí una lección semejante a la de Mt. 7, 6 sobre los “cerdos” para que no nos empeñemos indiscretamente en forzar la siembra en una tierra que no quiere abrirse. Cf. Mt. 13, 1 ss 38 Sino que el vino nuevo ha de echarse en cueros nuevos 39 Y nadie que bebe de lo viejo quiere luego de lo nuevo, porque dice: “el viejo es excelente” . Esta alegoría plantea al vivo el problema del “no conformismo” cristiano. Cristo, “el mayor revolucionario de la historia”, no es aceptado fácilmente por los satisfech os. Si no sentimos en carne viva la miseria de lo que somos nosotros mismos en esta naturaleza caída (cf. Jn. 2, 24 y nota) y de lo que es “este siglo malo” en que vivimos (Ga. 1, 4), no sentiremos la necesidad de un Libertador. Si no nos sentimos enfermos, no creeremos que necesitamos médico (v. 31 s.), ni desearemos que Él venga (Ap. 22, 20), y miraremos su doctrina como perturbadora del plácido sueño de muerte en que nos tiene narcotizados Satanás “el príncipe de este mundo” (Jn. 14, 30). El que está satisfecho con el actual vino, que es el mundo, no querrá otro (cf. Mt. 6, 24 y nota) porque si uno es del mundo no puede tener el Espíritu Santo (Jn. 14, 17), ni puede tener amor (1 Jn. 2, 15). Entonces verá pasar la Luz, que es el bien infinito, y la dejará alejarse porque amará más sus propias tinieblas (cf. 18, 22 y nota). Tal es precisamente el tremendo juicio de discernimiento que Jesús vino a hacer (Jn. 3, 19). Y tal es lo que obliga al amor paternal de Dios a enviar pruebas severas a los que quiera salvar de la muerteCitado en 99
- Este capítulo Summa (EN)(II-II 108.4
III 44.4) Ecclesiam Suam(§74)Fidei Donum(§82)Reconciliatio Et Paenitentia(§29) - v. 1 Ecclesia In Oceania(§3
§17) Verbum Domini(§12)Vita Consecrata(§93) - v. 2 Ecclesia In Oceania(§3
§17) - v. 3 Catechesi Tradendae(§7)Ecclesia In Oceania(§3
§17) - v. 4 Summa (EN)(III 43.3)Ecclesia de Eucharistia(§6)Ecclesia In Africa(§6)Ecclesia In Oceania(§3
§35 Fidei Donum(§19§52) §33) Gaudete Et Exsultate(§130)Maximum Illud(§41)Novo Millennio Ineunte(§1)Pastores Gregis(§5)Saeculo Exeunte Octavo(§44) - v. 5 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(5)Amoris Laetitia(§322)Ecclesia In Oceania(§3
§35 Gaudete Et Exsultate(§130)Novo Millennio Ineunte(§38)Pastores Gregis(§5)Verbum Domini(§10)§52) - v. 6 Ecclesia In Oceania(§3
§35 Novo Millennio Ineunte(§1)§52) - v. 7 Ecclesia In Oceania(§3
§35) - v. 8 CCC(¶208)Summa (EN)(III 80.10)Ecclesia In Oceania(§3)
- v. 9 Ecclesia In Oceania(§3)
- v. 10 Amoris Laetitia(§322)Ecclesia In Oceania(§3)Vita Consecrata(§22)
- v. 11 Ecclesia In Oceania(§3)Vita Consecrata(§22
§93) - v. 15 Ecclesia In Oceania(§37)
- v. 16 CCC(¶2602)Ecclesia In Oceania(§37)
- v. 17 CCC(¶1116)Catechesi Tradendae(§7)
- v. 18 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 19 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 20 Africae Munus(§31)Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 21 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 22 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 23 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 24 Ad Catholici Sacerdotii(§11
§16) Africae Munus(§31)Reconciliatio Et Paenitentia(§29)Redemptoris Missio(§14) - v. 25 Reconciliatio Et Paenitentia(§29)
- v. 27 Summa (EN)(II-II 184.3)Amoris Laetitia(§21)Ecclesia In America(§9)Redemptionis Donum(§16)
- v. 28 Summa (EN)(II-II 189.1)Amoris Laetitia(§21)Ecclesia In America(§9)
- v. 29 Amoris Laetitia(§21)
- v. 30 CCC(¶588)Amoris Laetitia(§21)Redemptoris Missio(§14)
- v. 31 Preguntas(Después de usar anticonceptivos o de una esterilización)Amoris Laetitia(§21)Ecclesiam Suam(§36
§42 Evangelium Vitae(§32)Reconciliatio Et Paenitentia(§29§76) §31) - v. 32 CCC(¶588)Preguntas(Después de usar anticonceptivos o de una esterilización)Amoris Laetitia(§21)Evangelium Vitae(§32)Reconciliatio Et Paenitentia(§29
§31) - v. 34 Summa (EN)(II-II 147.4)Gaudium et Spes(§48)
- v. 35 Gaudium et Spes(§48)
- v. 80 Dilexit Nos(§37)