San Marcos 8
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Segunda multiplicación de los panes
1 En aquel tiempo, como hubiese de nuevo una gran muchedumbre, y que no tenía qué comer, llamó a sus discípulos, y les dijo : ss. Véase Mt. 1 5, 32-39 2 “Tengo compasión de la muchedumbre, porque hace ya tres días que no se aparta de Mí, y no tiene nada qué comer 3 Si los despido en ayunas a sus casas, les van a faltar las fuerzas en el camino; porque los hay que han venido de lejos” 4 Dijéronle sus discípulos: “¿Cómo será posible aquí, en un desierto, saciarlos con pan?” 5 Les preguntó: “¿Cuántos panes tenéis?” Respondieron: “Siete” 6 Y mandó que la gente se sentase en el suelo; tomó, entonces, los siete panes, dio gracias, los partió y los dio a sus discípulos, para que ellos los sirviesen; y los sirvieron a la gente 7 Tenían también algunos pececillos; los bendijo, y dijo que los sirviesen también 8 Comieron hasta saciarse, y recogieron siete canastos de pedazos que sobraron 9 Eran alrededor de cuatro mil. Y los despidió
Los fariseos piden una señal
10 En seguida subió a la barca con sus discípulos, y fue a la región de Dalmanuta 11 Salieron entonces los fariseos y se pusieron a discutir con Él, exigiéndole alguna señal del cielo, para ponerlo a prueba ss. Véase Mt. 16, 1-12; Lc. 11, 54 12 Mas Él, gimiendo en su espíritu, dijo: “¿Por qué esta raza exige una señal? En verdad, os digo, ninguna señal será dada a esta generación” Según S. Mateo (16, 4) Jesús citó el caso del profeta Jonás como figura de su milagrosa resurrección 13 Y dejándolos allí, se volvió a embarcar para la otra riberaContra las levaduras
14 Habían olvidado de tomar pan, y no tenían consigo en la barca más que un solo pan 15 Les hizo entonces esta advertencia: “¡Cuidado! Guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes” La levadura de los fariseos, según vemos en Lc. 12, 1, es la hipocresía. Hemos de guardarnos tanto de compartirla cuanto de ser su víctima. La levadura de Herodes es la mala vida, que se contagia como una peste. Véase Mt. 16, 6 y 12 16 Por lo cual ellos se hicieron esta reflexión unos a otros: “Es que no tenemos panes” 17 Mas conociéndolo, Jesús les dijo: “¿Por qué estáis pensando en que no tenéis panes? ¿No comprendéis todavía? ¿No caéis en la cuenta? ¿Tenéis endurecido vuestro corazón? 18 ¿Teniendo ojos, no veis; y teniendo oídos, no oís? 19 Cuando partí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántos canastos llenos de pedazos recogisteis?” “Doce”, le dijeron 20 “Y cuando partí los siete panes entre los cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas de trozos os llevasteis?” Dijéronle: “Siete” 21 Y les dijo: “¿No comprendéis todavía?”El ciego de Betsaida
22 Fueron luego a Betsaida. Y le trajeron un ciego, rogándole que lo tocase Betsaida, la llamada Betsaida Julias, al E. de la desembocadura del Jordán en el lago de Genesaret 23 Y Él, tomando de la mano al ciego, lo condujo fuera de la aldea, le escupió en los ojos, y le impuso las manos; después le preguntó: “¿Ves algo?” 24 Él alzó los ojos y dijo: “Veo a los hombres; los veo como árboles que caminan” 25 Le puso otra vez las manos sobre los ojos, y el hombre miró con fijeza y quedó curado, y veía todo claramente 26 Y lo envió de nuevo a su casa y le dijo: “Ni siquiera entres en la aldea”Confesión de Pedro
27 Jesús se marchó con sus discípulos para las aldeas de Cesarea de Filipo. Por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién soy Yo, según el decir de los hombres?” Véase Mt. 1 6, 13-16; Lc. 9, 18-20 28 Le respondieron diciendo: “Juan el Bautista; otros: Elías; otros: uno de los profetas” 29 Entonces, les preguntó: “Según vosotros, ¿quién soy Yo?” Respondióle Pedro y dijo: “Tú eres el Cristo” Véase Mt. 16, 18, donde Jesús recompensó la fe de aque l humilde pescador, haciéndole príncipe de los apóstoles 30 Y les mandó rigurosamente que a nadie dijeran ( esto ) de ÉlPrimer anuncio de la Pasión
31 Comenzó entonces, a enseñarles que era necesario que el Hijo del hombre sufriese mucho; que fuese reprobado por los ancianos, por los sumos sacerdotes, y por los escribas; que le fuese quitada la vida, y que, tres días después, resucitase ¡Reprobado! Y bien lo vemos en 14, 64 donde todos están horrorizados de sus “blasfemias”. Nosotros, gentiles, más que nadie debemos agradecerle, pues fue para abrirnos la puerta de la salud (Ef 2, 1 ss.). “Por el delito de los judíos la salud pasó a los gentiles; por la incredulidad de los gentiles volverá a los judíos” (S. Jerónimo) 32 Y les hablaba abiertamente. Entonces, Pedro, tomándolo aparte, empezó a reprenderlo 33 Pero Él, volviéndose y viendo a sus discípulos, increpó a Pedro y le dijo: “¡Vete de Mí, atrás, Satanás! porque no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres” No obstante la confesión qu e acaba de hacer (v. 29), Pedro muestra aquí su falta de espíritu sobrenatural. Jesús, con la extrema severidad de su reproche, nos enseña que nada vale un amor sentimental, sino el que busca en todo la voluntad del Padre como lo hizo Él. Cf. Mt. 24, 42 y notaLa renuncia del “yo”
34 Y convocando a la muchedumbre con sus discípulos les dijo: “Si alguno quiere venir en pos de Mí, renúnciese a sí mismo, tome su cruz, y sígame A la luz de la doctrina revelada y definida, se comprende bien la suavidad de esta palabra de Jesús, que al principio parece tan dura. Renúnciese a sí mismo. Ello significa decirnos, para nuestro bien: líbrate de ese enemigo, pues ahora sabes que es malo, corrompido, perverso. Si tú renuncias a ese mal amigo y consejero que llevas adentro, yo lo sustituiré con mi espíritu, sin el cual nada puedes hacer (Jn. 15, 5). ¡Y cómo será de total ese apartamiento que necesitamos hacer del autoenemigo, cuando Jesús nos enseña que es indispensable nacer de nuevo para poder entrar en el reino de Dios! (Jn. 3, 3). Renacer del Espíritu, echar fuera aquel yo que nos aconsejaba y nos prometía quizá tantas grandezas. Echarlo fuera, quitarlo de en medio, destituirlo de su cargo de consejero, por mentiroso, malo e ignorante. He aquí lo que tanto cuesta a nuestro amor propio: reconocer que nuestro fulano de tal es “mentira” (Rm. 3, 4) y de suyo digno de la ira de Dios. Cf. Lc. 9, 23 y nota 35 Quien quiere salvar su vida, la perderá, y quien pierde su vida a causa de Mí y del Evangelio, la salvará 36 En efecto: ¿de qué servirá al hombre ganar el mundo entero, y perder su vida? 37 Pues ¿qué cosa puede dar el hombre a cambio de su vida? 38 Porque quien se avergonzare de Mí y de mis palabras delante de esta raza adúltera y pecadora, el Hijo del hombre también se avergonzará de él cuando vuelva en la gloria de su Padre, escoltado por los santos ángeles”.Citado en 83
- Este capítulo Summa (EN)(III 86.5)Populorum Progressio(§74)
- v. 2 Ad Catholici Sacerdotii(§37
§42) Ad Petri Cathedram(§27§44) Dilexit Nos(§44)Dominum Et Vivificantem(§39)Evangelii Praecones(§10§47 Graves De Communi Re(§15)Haurietis Aquas(§18§49) §31 Ideal Film(§2)Mater et Magistra(§3§66) §4) Populorum Progressio(§74) - v. 3 Dilexit Nos(§44)
- v. 6 CCC(¶1329)
- v. 14 Amoris Laetitia(§64)
- v. 19 CCC(¶1329)
- v. 22 CCC(¶1151
¶1504) Summa (EN)(III 44.3) - v. 23 CCC(¶699
¶1151 Summa (EN)(III 44.3)¶1504) - v. 24 CCC(¶1151
¶1504) Summa (EN)(III 44.3III 86.5) - v. 25 CCC(¶1151
¶1504) Summa (EN)(III 44.3) - v. 26 Summa (EN)(III 44.3)
- v. 27 CCC(¶472)
- v. 29 Redemptoris Missio(§23)
- v. 31 CCC(¶474
¶557 Spes Non Confundit(§24)¶572 ¶649) - v. 32 CCC(¶557)
- v. 33 CCC(¶557)
- v. 34 CCC(¶459
¶1615) Preguntas(Trabajar demasiado)Pastores Dabo Vobis(§27)Reconciliatio Et Paenitentia(§4)Redemptionis Donum(§10) - v. 35 CCC(¶2544)Preguntas(Trabajar demasiado)Deus Caritas Est(§3
§6) Ecclesia In Africa(§55)Evangelica Testificatio(§15)Evangelium Vitae(§47)Pastores Dabo Vobis(§27)Reconciliatio Et Paenitentia(§4)Redemptionis Donum(§5)Salvifici Doloris(§23)Veritatis Splendor(§66) - v. 36 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(260)Preguntas(Trabajar demasiado)Christifideles Laici(§37
§47) Gaudium et Spes(§62§70 Le Pèlerinage de Lourdes(§18§71 §72) §49) Pastores Dabo Vobis(§27)Reconciliatio Et Paenitentia(§4)Veritatis Splendor(§92) - v. 37 Preguntas(Trabajar demasiado)Pastores Dabo Vobis(§27)
- v. 38 Summa (EN)(I-II 2.3)Pastores Dabo Vobis(§27)
- v. 3438 Pastores Dabo Vobis(§27)