Oseas 9
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Amenaza del cautiverio
1 No te alegres, Israel, ni te goces como los gentiles, porque te prostituiste (apartándote) de tu Dios; codiciaste la paga de ramera en todas las eras de trigo La paga: la recompensa por la idolatría. Atribuían la abundancia de los frutos al culto de Baal y Astarté cuya benevolencia procuraban ganar mediante pingües sacrificios 2 Por eso, era y lagar no les darán el sustento, y el mosto les fallará 3 No quedarán en la tierra de Yahvé; Efraím volverá a Egipto, y en Asiria comerán cosas inmundas Alusión al destierro. Es como si volvieran a Egipto, al país en que sus padres llevaban el yugo de la esclavitud. El profeta menciona directamente el país de la nueva esclavitud, que será Asiria, país idólatra, donde todos los manjares son impuros, es decir, contaminados por la idolatría. Véase 8, 13 y nota. De este destierro nunca volvió Israel, pues no tuvo en Asiria un Ciro como lo tuvo Judá en Babilonia (Esdras 1, 1). Este anuncio de Oseas: no quedarán en la tierra de Yahvé , sigue resonando a través de los siglos para las tribus dispersas de Israel, que anhelan volver a la tierra prometida a sus padres 4 Entonces ya no harán a Yahvé libaciones de vino, ni le serán aceptos sus sacrificios; serán para ellos como pan de luto; cualquiera que lo comiere, quedará contaminado: su pan será (solamente) para ellos, no entrará en la Casa de Yahvé s. La casa del que moría quedaba inmunda, con el pan y todo lo que estaba dentro de ella. Nada de eso podía ser llevado al Templo como ofrenda. Véase Números 19, 14; Deuteronomio 26, 14. Los israelitas desterrados estarán como en una casa de luto, de manera que hasta el pan que toquen quedará inmundo y no tendrán ninguna ofrenda pura para las solemnidades de Yahvé (versículo 5) 5 ¿Qué haréis en las fiestas, en los días solemnes de Yahvé? 6 Pues he aquí que habrán de salir de la (tierra) devastada; Egipto los recogerá, Menfis les dará sepultura. Sus preciosidades de plata las heredará la ortiga, y sus moradas el cardo Egipto: aquí, como en el versículo 3, en sentido figurado: la servidumbre, el país del destierro. Véase 8, 13. Menfis: antigua capital de Egipto 7 Han llegado los días de la visita, han venido los días de la retribución; entonces Israel verá si el profeta es un insensato, el varón inspirado un loco, a causa de tu inmensa iniquidad, y por la enormidad de tu odio Los días de la visita: los días del juicio de Dios. Las palabras “insensato” y “loco” son observaciones que los enemigos hacen sobre el profeta, el cual las repite irónicamente. El varón inspirado, literalmente: el varón del espíritu. Los profetas eran verdaderamente hombres inspirados por el Espíritu de Dios. Este Espíritu irrumpía en el profeta y hablaba por su boca, de modo que a partir de tal momento no era propiamente el profeta, como persona privada, quien hablaba, sino el Espíritu de Dios 8 El atalaya de Efraím, el profeta, que esta con mi Dios, (halla) en todos sus caminos un lazo de cazador y la persecución en la casa de su Dios Texto dudoso. Nuestra traducción se atiene a la de Crampón y Nácar-Colunga. El atalaya de Efraím: el mismo profeta. El templo de su Dios: según Fillion, para la mayoría de los interpretes de la Vulgata es: el santuario del becerro que consideraban como a su dios. Sin embargo, el hebreo está más de acuerdo con el contexto. La casa de su Dios: el país de Israel. Los Setenta dicen al final: Ellos han establecido la locura en la casa de Dios . Es el mismo misterio de iniquidad que Jesús señaló tantas veces en los pastores de Israel; y cuando dijo, en la Sinagoga de Nazaret, que ningún profeta es acogido en su tierra (Lucas 4, 24); cuando envió a sus discípulos “como corderos entre lobos” (Mateo 10, 16); y cuando arrojó del Templo a los mercaderes (Mateo 21, 12 ss.), etc 9 Se han abismado en la perversidad como en los días de Gabaá; pero Él se acordará de su iniquidad y castigará sus pecados En Gabaá cometieron los benjaminitas un crimen horroroso, por el cual fue exterminada casi toda la tribu (Jueces 19-21). Véase 10. 9