Proverbios 27
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Sentencias diversas
1 No te jactes del día de mañana, ya que no sabes qué dará de sí el día (siguiente) Igual pensamiento se halla en Santiago 4, 13-15, donde se nos enseña a añadir siempre “si Dios quiere” 2 Alábete otro, y no tu boca; un extraño, y no tus labios El Nuevo Testamento confirma esta doctrina incesantemente; “Todo el que se levanta será abajado, y todo el que se abaja será levantado” (traducción Joüon). Véase Lucas 14, 11; 18, 14; Mateo 23, 12, etc. El Magnificat insiste en ella como doctrina central. Desgraciadamente son pocos los que descubren que en esto está el secreto que mueve el Corazón de Dios a colmarnos de bienes 3 Pesada es la piedra, y una carga la arena, pero más gravosa que ambas cosas es la ira del necio 4 Cruel es la cólera e impetuoso el furor; pero, ¿quién es capaz de suprimir los celos? 5 Más vale una reprensión abierta que una amistad que no se manifiesta 6 Son sinceras las heridas hechas por quien ama, pero engañosos los besos del que odia 7 El harto pisotea el panal, para el hambriento todo lo amargo es dulce ¿Quién no ha observado ese hastío producido por la hartura, y ese buen ánimo de los que comen “con la salsa de su hambre”? (Cervantes). Ya en la Grecia pagana se decía: “Si quieres ser rico, no aumentes tu oro: quítate necesidades.” Véase 25, 16 y nota; Job 6, 7 8 Como ave que se aleja de su nido, así es el hombre que abandona su lugar “No queráis andar pasando de casa en casa”, nos dice Jesús (Lucas 10, 7), y Él mismo nos da el ejemplo quedándose hasta la edad de 30 años en el silencio pacífico de Nazaret. Véase Eclesiástico 29, 28 ss.; 36, 28 9 Como perfumes e incienso deleitan el corazón, así el alma encuentra dulzura en el consejo de un amigo 10 No abandones a tu amigo, ni al amigo de tu padre, y en el día de tu dolor no vayas a la casa de tu hermano. Más vale vecino cercano que hermano lejano No obstante confirmar plenamente el cuarto mandamiento del Decálogo, Jesús nos enseña muchas veces la prioridad e independencia del espíritu sobre todo lo que nace de la carne y sangre, y cómo esto suele conspirar contra aquello. Véase Juan 3, 6; 6, 64; Mateo 16, 17; 19, 29; 10, 36; Miqueas 7, 6; Lucas 12, 51 ss., etc 11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón; para que pueda yo responder a quien me afrenta Alegra mi corazón: Es Jesús, la Sabiduría encarnada (1, 2), quien se alegra cuando escuchamos sus palabras. Él le dice al Padre que en nosotros ha sido glorificado (Juan 17. 10), y nos revela que también el Padre es glorificado en que seamos discípulos de su Hijo (Juan 15, 8; 14, 13) 12 El hombre cauto divisa el peligro y se esconde; el incauto sigue adelante y sufre el daño 13 Quítale el vestido, pues salió de fiador por otro, y tómale prenda para satisfacer a la mujer extraña Habla de quien sale fiador inconsideradamente. Véase 20, 16 14 Bendecir al amigo a grandes voces y muy de mañana, es reputado como una maldición Aguda observación psicológica 15 Gotera continua en tiempo de lluvia, y mujer rencillosa, cosa igual; s. Véase otras comparaciones pintorescas en 11, 22; 19, 13; 21, 19 16 querer guardarla es guardar los vientos, y retener en la mano el aceite 17 Hierro con hierro se aguza; así un hombre aguza a otro 18 Quien cultiva una higuera comerá su fruto; quien cuida a su señor será honrado 19 Como en el agua rostro (corresponde) a rostro, así el corazón del hombre al hombre El corazón es un pequeño mundo, en el cual se recopilan todos los misterios humanos (Balmes) 20 El scheol y el abismo no se sacian nunca; así tampoco los ojos del hombre Sobre la ambición y soberbia insaciables véase 30, 15; Eclesiástico 14, 9; Habacuc 2, 5. Scheol: sinónimo de la muerte y el infierno, lo mismo que abismo 21 El crisol prueba la plata, la hornaza el oro; así le prueba al hombre la boca que le alaba La boca que alaba: la boca del adulador. El que no cree a los aduladores muestra que su virtud es perfecta. ¡Cuán rara es esta actitud! ¡Con qué gusto oímos las alabanzas de nuestra pobre persona! Hay gente que recorta los elogios, tan baratos, que los diarios prodigan a sus efímeros trabajos. La lengua de los aduladores, dice San Agustín, es más peligrosa que el cuchillo del verdugo. En la Vulgata se agrega a este versículo una observación muy atinada: El corazón del inicuo busca males; el corazón del hombre recto busca la sabiduría. Cf. 17, 3; Salmo 15, 2; Jeremías 17, 10; Malaquías 3, 3 22 Aunque majares al necio en un mortero, como se maja el trigo con el pisón, no por eso se apartará de él su necedad 23 Conoce bien tus ovejas y cuida de tus rebaños, Así lo hace Jesús como Buen Pastor nuestro. Véase Juan 10, 12-14; II Timoteo 2, 19 24 porque no duran siempre las riquezas, ni la corona de generación en generación 25 Brota el pasto, aparece la hierba y se recoge el heno de los montes; ss. Delicioso elogio de la vida sencilla. San Beda el Venerable lo aplica a los pastores de almas 26 entonces los corderos te darán el vestido, los cabritos el precio del campo, 27 y las cabras leche en abundancia para tu alimento, para el sustento de tu casa y la vida de tus criadas.
Citado en 10
- v. 2 Summa (EN)(II-II 109.1)
- v. 4 Summa (EN)(I-II 46.6
II-II 30.2 II-II 141.7 II-II 158.4) - v. 6 Summa (EN)(II-II 32.2
II-II 115.2) - v. 11 Summa (EN)(II-II 166.1)
- v. 21 Summa (EN)(II-II 91.1)
- v. 23 Summa (EN)(Suppl 8.5)