Salmos 99
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Santidad del Rey
1 Reina Yahvé, tiemblan los pueblos. Sentado se ha sobre los querubines; se conmueve la tierra “También este Salmo trata del reino de Dios, contemplando. especialmente la santidad del Señor, manifestada en su reino. Esta santidad resalta en el epifonema de los versículos 3, 5 y 9, por el cual se divide el Salmo en tres estrofas desiguales: I. Se afirma el reino, sobre todos los pueblos, del Señor que está presente en el Templo, sentado sobre- los querubines (1-3); II. Propia de su reino es la justicia, que ejerce en el pueblo de Israel (4); III. Otra virtud de su reino es la gracia con que habló a Moisés, Aarón y Samuel, a quienes había sido propicio aun cuando los castigo en su desobediencia (6-8). En el epifonema de los versículos 5 y 9, el pueblo es exhortado a prosternase ante el Señor presente sobre el arca” (Salterio Romano). El vate ve destruidas todas las naciones amotinadas contra el Señor (Salmos 2, 2; 47, 5; 109, 5 s.; II Tesalonicenses 2, 8; Apocalipsis 16, 14 ss.; 17, 14; 19, 19), que tiene su trono en Sión (Salmo 64, 2) y mira proféticamente hacia Cristo. Rey y Señor de los tiempos futuros. “Diferenciase este Salmo de los anteriores en que al celebrar a Cristo-Rey llama la atención no sobre la alegría, sino sobre el terror que ha de experimentar la tierra en el advenimiento de su reinado” (Bover-Cantera). Se conmueve la tierra: Cf. Salmos 95, 9; 96, 4; Apocalipsis 6, 12; 16, 17 s. Sobre los querubines : Cf. Salmo 79, 2; Éxodo 25, 22; I Reyes 4, 4; II Reyes 6, 2 2 Grande es Yahvé en Sión, y excelso sobre todos los pueblos 3 Celebrado sea tu Nombre, grande y tremendo: ¡Santo es! 4 Y sea el honor para el Rey que ama la justicia. Tú has establecido lo que es recto; Tú ejerces la justicia y el imperio en Jacob Sobre esta justicia véase Salmo 71, 2 y nota 5 Ensalzad a Yahvé nuestro Dios, y ante el escabel de sus pies, postraos: ¡Santo es! Escabel de sus pies: El arca santa. Cf. I Paralipómenos 28, 2; Salmo 131, 7. Varias veces se da ese nombre también a toda la tierra (Isaías 66, 1; Hechos 7, 49), y así lo dice Jesús en Mateo 5, 35. Muchas veces en sentido profético se dice esto de los enemigos de Cristo, a quienes el Padre pondrá bajo sus pies (Salmo 109, 1; Mateo 22, 44; Hechos 2, 35; Hebreos 1, 13; I Corintios 15, 25, etc.). Aquí se trata, como lo dicen los versículos 2 y 9, del trono y santuario del gran Rey en Sión (Salmo 64, 2; Ezequiel 43, 7 y notas). Sobre el misterio del Arca, véase Ezequiel 41, 26 y nota 6 Moisés y Aarón están entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocan su Nombre; invocaban a Yahvé y Él los escuchaba Moisés recibe aquí el rango de sacerdote aunque no lo era. También a David aceptó Dios que le ofreciera holocausto, lo cual era función sacerdotal (II Reyes 6, 17 ss.). En cambio rechazó a Saúl que hizo lo mismo (I Reyes 13, 9; 14, 34-37; 15, 12 ss.). Cf. Apocalipsis 1, 6; 5, 10. En cuanto a Samuel , véase lo que profetizó su madre al presentarle a Dios en Silo (I Reyes 2, 10) 7 En la columna de nubes les hablaba; oían sus mandamientos, y la Ley que les dio 8 Oh Yahvé Dios nuestro, Tú los escuchaste; fuiste para ellos un Dios propicio, bien que castigaste sus infracciones Castigaste : Alude a que Moisés y Aarón, por falta de confianza en Dios, no pudieron entrar en la tierra de promisión (Números 20, 12; 27, 14; Deuteronomio 3, 23-29). En cuanto a Samuel, léase I Reyes 8, 1 ss.; 16, 1 9 Ensalzad a Yahvé nuestro Dios, y postraos ante su santo monte, porque Santo es Yahvé, Dios nuestro.