San Marcos 6
Biblia Straubinger
© Juan Straubinger Fuente: lasantabiblia.com.ar
Jesús rechazado en Nazaret
1 Saliendo de allí, vino a su tierra, y sus discípulos lo acompañaron 2 Llegado el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la numerosa concurrencia que lo escuchaba estaba llena de admiración, y decía: “¿De dónde le viene esto? ¿Y qué es esta sabiduría que le ha sido dada? ¿Y estos grandes milagros obrados por sus manos? 3 ¿No es Éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no están aquí entre nosotros?” Y se escandalizaban de Él Véase Mt. 13, 54 ss.; Lc. 4, 16 ss.; Jn. 6, 42. No es sorprendente que tengan a Jesús por artesano, pues durante su vida oculta, hasta los treinta años, ayudaba a José en las tareas de carpintero, santificando así el trabajo manual. Respecto a los “hermanos” de Jesús véase 3, 32; Mt. 12, 46 y nota 4 Mas Jesús les dijo: “No hay profeta sin honor sino en su tierra, entre sus parientes y en su casa” 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro; solamente puso las manos sobre unos pocos enfermos, y los sanó 6 Y se quedó asombrado de la falta de fe de ellos. Y recorrió las aldeas a la redonda, enseñando
Misión de los Apóstoles
7 Entonces, llamando a los doce, comenzó a enviarlos, de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos, 8 y les ordenó que no llevasen nada para el camino, sino sólo un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinto , s. Véase Mt. 10, 5 ss.; Lc. 9, 1 ss.; 10, 1 ss. Jesús quiere que sus ministros tengan plena confianza en la providencia del Padre Celestial (Mt. 6, 25 ss.) y se desprendan de todo lo que no sea absolutamente necesario. Les basta con la eficacia infalible de la palabra evangélica y la gracia que la acompaña. Véase 2 Tm. 2, 4 9 sino que fuesen calzados de sandalias, y no se pusieran dos túnicas 10 Y les dijo: “Dondequiera que entréis en una casa, quedaos allí hasta el momento de salir del lugar 11 Y si en algún lugar no quieren recibiros y no se os escucha, salid de allí y sacudid el polvo de la planta de vuestros pies para testimonio a ellos” 12 Partieron, pues, y predicaron el arrepentimiento 13 Expulsaban también a muchos demonios, y ungían con óleo a muchos enfermos y los sanaban El óleo se usaba en primer lugar para reanimar las fuerzas físicas del enfermo. También hoy se lo emplea en la Santa Unción, que no es, como suele creerse, sólo para los moribundos, sino como explica Santiago, un sacramento para confortar a los enfermos graves, incluso devolviéndoles la salud, y para perdonar pecados si los hubiere (St. 5, 14)Muerte del Bautista
14 El rey Herodes oyó hablar ( de Jesús ), porq ue su nombre se había hecho célebre y dijo: “Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos, y por eso las virtudes obran en Él” ss. Véase Mt. 14, 1 ss.; Lc. 3, 19 s.; 9, 7 ss 15 Otros decían: “Es Elías” otros: “Es un profeta, tal como uno de los ( antiguos ) pr ofetas” 16 No obstante esos rumores, Herodes decía: “Aquel Juan, a quien hice decapitar, ha resucitado” Era la mala conciencia lo que atormentaba a Herodes; por eso veía en Jesucristo al Bautista, a quien había matado. “No hay pena comparable a una conciencia cargada de crímenes, porque cuando el hombre sufre exteriormente, se refugia en Dios; pero una conciencia desarreglada, no encuentra a Dios dentro de sí misma; entonces, ¿dónde puede hallar consuelos? ¿dónde buscar el reposo y la paz?” (S. Gregorio) 17 Herodes, en efecto, había mandado arrestar a Juan, y lo había encadenado en la cárcel, a causa de Herodías, la mujer de Filipo, su hermano, pues la había tomado por su mujer 18 Porque Juan decía a Herodes: “No te es lícito tener a la mujer de tu hermano” Véase Lv. 18 , 16 19 Herodías le guardaba rencor, y quería hacerlo morir, y no podía 20 Porque Herodes tenía respeto por Juan, sabiendo que era un varón justo y santo, y lo amparaba: al oírlo se quedaba muy perplejo y sin embargo lo escuchaba con gusto 21 Llegó, empero, una ocasión favorable, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un festín a sus grandes, a los oficiales, y a los personajes de Galilea 22 Entró ( en esta ocasión ) la hija de Herodías y se congració por sus danzas con Herodes y los convidados. Dijo, entonces, el rey a la muchacha. “Pídeme lo que quieras, yo te lo daré” 23 Y le juró: “Todo lo que me pidas, te lo daré, aunque sea la mitad de mi reino” 24 Ella salió y preguntó a su madre: “¿Qué he de pedir?” Esta dijo: “La cabeza de Juan el Bautista” 25 Y entrando luego a prisa ante el rey, le hizo su petición: “Quiero que al instante me des sobre un plato la cabeza de Juan el Bautista” 26 Se afligió mucho el rey; pero en atención a su juramento y a los convidados, no quiso rechazarla ¿Qué valía un juramento hecho contra Dios? Fue el respeto humano, raíz de tantos males, lo que determinó a Herodes a condescender con el capricho de una mujer desalmada. No teme a Dios, pero teme el juicio de algunos convidados ebrios como él. Cf. Mt. 14, 9 y nota 27 Acto continuo envió, pues, el rey un verdugo, ordenándole traer la cabeza de Juan 28 Este fue, lo decapitó en la prisión, y trajo sobre un plato la cabeza que entregó a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre 29 Sus discípulos luego que lo supieron, vinieron a llevarse el cuerpo y lo pusieron en un sepulcroPrimera multiplicación de los panes
30 Nuevamente reunidos con Jesús, le refirieron los apóstoles todo cuanto habían hecho y enseñado 31 Entonces les dijo: “Venid vosotros aparte, a un lugar desierto, para que descanséis un poco”. Porque muchos eran los que venían e iban, y ellos no tenían siquiera tiempo para comer 32 Partieron, pues, en una barca, hacia un lugar desierto y apartado 33 Pero ( las gentes ) los v ieron cuando se iban, y muchos los conocieron; y, acudieron allí, a pie, de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos ss. Véase Mt. 14, 13-21 ; Lc. 9, 10-17; Jn. 6, 2-15 34 Al desembarcar, vio una gran muchedumbre, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas 35 Siendo ya la hora muy avanzada, sus discípulos se acercaron a Él, y le dijeron: “Este lugar es desierto, y ya es muy tarde 36 Despídelos, para que se vayan a las granjas y aldeas del contorno a comprarse qué comer” 37 Mas Él les respondió y dijo: “Dadles de comer vosotros”. Le replicaron: “¿Acaso habremos de comprar pan por doscientos denarios, a fin de darles de comer?” 38 Les preguntó: “¿Cuántos panes tenéis? Id a ver”. Habiéndose cerciorado, le dijeron: “Cinco panes y dos peces” 39 Y les ordenó hacerlos acampar a todos, por grupos, sobre la hierba verde 40 Se sentaron, pues, en cuadros, de a ciento y de a cincuenta 41 Entonces, tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, bendijo los panes, los partió y los dio a los discípulos, para que ellos los sirviesen. Y repartió también los dos peces entre todos 42 Comieron todos hasta saciarse 43 Y recogieron doce canastos llenos de los trozos y de los peces 44 Los que habían comido los panes, eran cinco mil varones Esta primera multiplicación de los panes tuvo lugar probablemente al E. del lago (Jn. 6, 1 y 17); según otros, al N. O., en el lugar donde se ha descubierto una antiquísima Basílica erigida en recuerdo del milagroJesús camina sobre las olas
45 Inmediatamente obligó a sus discípulos a reembarcarse y a adelantársele hacia la otra orilla, en dirección a Betsaida, mientras Él despedía a la gente ss. V éase Mt. 14, 22-32; Jn. 6, 15-21 46 Habiéndola, en efecto despedido, se fue al monte a orar 47 Cuando llegó la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él solo en tierra 48 Y viendo que ellos hacían esfuerzos penosos por avanzar, porque el viento les era contrario, vino hacia ellos, cerca de la cuarta vela de la noche, andando sobre el mar, y parecía querer pasarlos de largo 49 Pero ellos, al verlo andando sobre el mar, creyeron que era un fantasma y gritaron; 50 porque todos lo vieron y se sobresaltaron. Mas Él, al instante, les habló y les dijo: “¡Ánimo! soy Yo. No tengáis miedo” 51 Subió entonces con ellos a la barca, y se calmó el viento. Y la extrañeza de ellos llegó a su colmo 52 Es que no habían comprendido lo de los panes, porque sus corazones estaban endurecidos 53 Terminada la travesía, llegaron a tierra de Genesaret, y atracaron 54 Apenas salieron de la barca, lo conocieron, 55 y recorrieron toda esa región; y empezaron a transportar en camillas los enfermos a los lugares donde oían que Él estaba 56 Y en todas partes adonde entraba: aldeas, ciudades, granjas, colocaban a los enfermos en las plazas, y le suplicaban que los dejasen tocar aunque no fuese más que la franja de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban sanos.Citado en 133
- v. 1 Marialis Cultus(§12)
- v. 2 Amoris Laetitia(§182)Catechesi Tradendae(§7)Evangelii Gaudium(§136)Laborem Exercens(§26)Marialis Cultus(§12)
- v. 3 CCC(¶500)Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(259)Amoris Laetitia(§182)Christus Vivit(§28)Dilexi Te(§20)Divini Redemptoris(§36)Laborem Exercens(§26)Laudato si’(§98)Marialis Cultus(§6
§12) Novo Millennio Ineunte(§18)Rerum Novarum(§13§20 §23) - v. 4 Marialis Cultus(§12)
- v. 5 CCC(¶699)Summa (EN)(III 43.2
III 84.4) Dignitatis Humanae(§11)Marialis Cultus(§12) - v. 6 CCC(¶2610)Catechesi Tradendae(§7)Dignitatis Humanae(§11)Marialis Cultus(§12)
- v. 7 CCC(¶765
¶1673) Apostolos Suos(§1)Pastores Gregis(§9) - v. 10 Redemptoris Missio(§13)
- v. 12 CCC(¶1506)
- v. 13 CCC(¶1506
¶1511 Summa (EN)(I-II 108.2¶1673) Suppl 29.3 Africae Munus(§139)Evangelium Vitae(§47)Suppl 30.2) - v. 17 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 18 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 19 CCC(¶523)Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(260)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 20 CCC(¶523)Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(260)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 21 CCC(¶523)Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(260)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 22 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 23 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 24 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 25 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 26 CCC(¶523)Catechesi Tradendae(§7)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 27 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 28 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 29 CCC(¶523)Evangelium Vitae(§47)Veritatis Splendor(§91)
- v. 30 Preguntas(Un padre o una madre que envejece
Descanso y ocio) Pastores Dabo Vobis(§82) - v. 31 Summa (EN)(III 40.1)Preguntas(Un padre o una madre que envejece
Descanso y ocio) Mens Nostra(§5§8) Pastores Dabo Vobis(§82)Presbyterorum Ordinis(§8) - v. 32 Preguntas(Un padre o una madre que envejece
Descanso y ocio) Pastores Dabo Vobis(§82) - v. 33 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 34 Ad Catholici Sacerdotii(§37
§42) Amoris Laetitia(§144)Orientale Lumen(§4)Pastores Dabo Vobis(§82)Sacramentum Caritatis(§88) - v. 35 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 36 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 37 Evangelii Gaudium(§49
§188) Pastores Dabo Vobis(§82) - v. 38 CCC(¶472)Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 39 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 40 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 41 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 42 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 43 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 44 Pastores Dabo Vobis(§82)
- v. 45 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 46 CCC(¶2602)Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 47 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 48 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 49 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 50 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)Gaudete Et Exsultate(§129)
- v. 51 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 52 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia(453)
- v. 54 Sacramentum Caritatis(§88)
- v. 55 Africae Munus(§139)
- v. 56 CCC(¶1504)